Santa Fe, imparable: venció al Cali y llegó a 22 puntos en la Liga

Con goles de Baldomero Perlaza y Anderson Plata, el cuadro cardenal logró su séptima victoria del semestre.

Anderson Plata celebra el segundo gol de Santa Fe frente al Cali.Óscar Pérez

Hay equipos que juegan para tener la posesión del balón, otros salen a defenderse como leones, otros a atacar mediante la velocidad y sin mirar atrás, otros tantos a hacer cualquier cosa dentro del terreno de juego. Pero este sábado, Santa Fe jugó para ganar y lo hizo con convicción, demostrando que la mentalidad ganadora que de los últimos siete años lo hacen un equipo temible en el estadio Nemesio Camacho El Campín. Con inteligencia y sin afanes logró dominar a un Cali pálido y sin ideas. Todo lo tenía fríamente calculado y cada vez que tuvo un espacio aprovechó, terminó saliendo por la puerta grande. Ganó 2-0, su séptima victoria de la campaña.

El equipo rojo de Bogotá venía de un empate sin goles en su visita a Tunja, donde enfrentó a Patriotas. Pero eso solo fue un pestañeo en un semestre casi perfecto, en el que suma 22 puntos. Contra el Cali, actual subcampeón del fútbol colombiano, mandó un aviso certero: “estoy aquí para ganarle a cualquiera”. Aprovechó el desacierto y el desconcierto del cuadro azucarero, aprovechó la espalda de los laterales verdes, Didier Delgado y Jeison Angulo, sacando ventaja de la velocidad de Anderson Plata y John Pajoy. Gregorio Pérez, técnico del equipo cardenal, demostró que es un trabajador del fútbol: sigue un plan meticuloso, que cubre cada metro de la cancha, que nunca deja de socorrer a un compañero, que no confía en la divina inspiración o en el talento innato; que cree en el esfuerzo y eso le está brindando resultados.

Los hinchas de Santa Fe fueron los primeros en sufrir. Un remate de media distancia de Kevin Balanta del Cali hizo que algunos corazones se detuvieran por unos segundos, pero el balón se fue alto, lejos de la portería de Leandro Castellanos. El pálpito regresó al pecho. Los locales respondieron de inmediato de la misma manera, como si estuvieran dispuestos a seguir paso a paso los movimientos del equipo vallecaucano, disparo de Juan Daniel Roa que se fue también por encima de los tres palos.  

Con el paso de los minutos, el equipo capitalino tomó las riendas del encuentro. Dairon Mosquera se convirtió en jugador clave por la zona izquierda. Por allí se empezaron a gestar llegadas, la primera de ellas al minuto 14, pero Roa no logró rematar con comodidad para marcar el primero. También se empezó a aprovechar la velocidad de Anderson Plata. Él originó una doble atajada fenomenal de Pablo Mina. La cancha estaba inclinada y cuando el resultado parecía injusto, apareció un pase de Daniel Buitrago para Pajoy, quien metió un centro al primer palo, allí apareció el pie derecho de Baldomero Perlaza antes que las manos de Mina y el balón terminó abrazándose con la red al minuto 27. Gol de Santa Fe, el primero de la noche.

Las revoluciones cardenales cesaron. Sin embargo, era el equipo que controlaba el encuentro. El Cali no aparecía y tampoco lo hacía Nicolás Benedetti ni Jefferson Duque. El plan de Héctor Cárdenas de sacar el arco en cero se había ido por el retrete y no aparecieron variantes para buscar el empate. Tan solo al minuto 44, tras un tiro libre al segundo palo de Benedetti, Gustavo Chará apareció para darle a la visita la opción más importante de los primeros 45 minutos.

Santa Fe entró para la segunda mitad enchufado, una jugada a tres toques por sector izquierdo, Buitrago metió un pase perfecto a los pies de Plata, quien de derecha marcó el segundo. Solo iban 46 minutos y todo parecía terminado. El Cali no supo cómo responder, Cárdenas le dio ingreso a Fabián Sambueza, Andrés Roa y Mayer Candelo y ni si quiera así el equipo azucarero encontró la manera de revertir el marcador. Apenas tuvo una aproximación en los segundos 45 minutos, pero no hicieron más Castellano fue un espectador en 80 de los 90 minutos del encuentro.

El equipo rojo impuso condiciones, de la mano de Anderson Plata, manejó los tiempos del partido y no tuvo inconvenientes defensivos. Los últimos diez minutos fueron por cumplir. En la cancha se veía un Cali entregado, que nunca encontró la fórmula para cambiar el rumbo de un partido que se vistió de cardenal desde el minuto 27. Caras largas, mirando al piso y una que otra pataleta en un costado de la cancha fue lo que dejó la visita del equipo azucarero a Bogotá. Por otra parte, las sonrisas y la felicidad embargaron a los 10 mil hinchas y a los jugadores de Santa Fe que este sábado lograron una nueva victoria en una liga en la que cabalgan sin muchas complicaciones.