Santa Fe y Júnior: dos maneras de ganar

Son los dos mejores equipos colombianos del semestre. El cuadro bogotano tiene un rendimiento del 86 %, mientras que el Júnior, del 76 %.

Ómar Pérez y Yimmy Chará, jugadores de Independiente Santa Fe y Júnior de Barranquilla.El Espectador y Cortesía "El Heraldo"

Santa Fe y Júnior son los equipos colombianos que mejores resultados han obtenido en este semestre. Son primero y segundo, respectivamente, en la Liga Águila, y además están clasificados a los cuartos de final de la Copa Águila y son los únicos del país que siguen en la Copa Sudamericana. A pesar de que los dos están ganando, los caminos elegidos para llegar a un buen rendimiento fueron diferentes. Júnior apostó por hacer una inversión grande trayendo jugadores de renombre como Teófilo Gutiérrez y Yimmi Chará, mientras que en Santa Fe se trajo al técnico uruguayo Gregorio Pérez, pero se mantuvo una nómina base que fue reforzada con algunos jugadores sin el rótulo de estrellas quienes, eso sí, han respondido a las expectativas. Su gran referente, en cuanto a contrataciones, fue el delantero Wilson Morelo, quien llegó de fracasar en el fútbol chileno.

La idea de la familia Char, dueños del Júnior de Barranquilla, fue volver a cautivar al juniorista, es decir, al hincha costeño que siente al equipo barranquillero con una pasión extrema. A aquel que aprecia los colores rojo y blanco como si fueran el mismo tricolor nacional. Júnior no es sólo un club para barranquilleros, sino para todos los costeños, así que teniendo eso claro, emprendieron una campaña para volver a cautivar a sus hinchas. Para que la gente volviera a sentirse orgullosa de su equipo y sobre todo para que el estadio Metropolitano volviera a ser el epicentro de grandes fiestas.

El primer paso que dieron, con la aprobación del técnico Julio Comesaña, fue sacar a varios jugadores que habían tenido un mal primer semestre. Luego se pensó en reforzar y fue justamente ahí cuando la junta directiva entendió la necesidad de hacer una inversión en jugadores de calidad. Se gastaron cerca de siete millones de dólares en las incorporaciones de Teófilo Gutiérrez y Yimmi Chará, además trajeron a otros jugadores como Marlon Piedrahíta, Jéfferson Gómez, Rafael Pérez, Jonathan Murillo, Víctor Cantillo y el uruguayo Matías Mier.

Claramente no esperaban que los resultados se fueran a dar tan rápidamente como han llegado, pero por fortuna, según el técnico Comesaña, “partido a partido los jugadores que han llegado se han adaptado a la idea del equipo”. Otra virtud del entrenador colombo-uruguayo es que ha vuelto a darles la confianza a jugadores que estaban relegados pero que ahora viven un buen momento, como es el caso de los volantes Leonardo Pico, Sebastián Hernández y Jarlan Barrera.

En este semestre el cuadro tiburón, sumando las tres competencias, ha jugado 30 puntos, de los cuales ha ganado 23. Es decir, siete triunfos, dos empates y una derrota, para un rendimiento del 76 %.

El caso en Santa Fe ha sido diferente. Tras la salida del técnico argentino Gustavo Costas, el presidente César Pastrana apostó por el experimentado técnico uruguayo Gregorio Pérez, quien debutó con un equipo sin refuerzos en la Copa Sudamericana, igualando 1-1 ante Fuerza Amarilla. Ese día, aunque no se perdió, se jugó tan mal que el panorama no era alentador para el hincha albirrojo. Sin embargo, de esa mala noche se aprendió. Con base en lo mostrado ese día, se tomaron decisiones sobre la no continuidad de algunos futbolistas y se pensó en reforzar el equipo con jugadores que se acoplaran a las posibilidades económicas del club.

Llegaron los defensores Víctor Giraldo y Juan David Valencia. Mientras que en la zona ofensiva se apostó por Wilson Morelo, Jhon Pajoy y Yámilson Rivera. Ninguno con el rótulo de gran contratación, como sí ocurrió en el Júnior, pero desde un comienzo el técnico Pérez confió en que con la base que había él podría armar un equipo competitivo. Justamente su virtud ha sido potenciar a aquellas fichas que estaban pero no habían podido jugar por estar lesionados, como es el caso de William Tesillo y Yeison Gordillo.

Santa Fe es un equipo parecido a aquel que ganó la Copa Sudamericana con Gerardo Pelusso: una sólida defensa y un ataque certero. La presión alta es clave, al igual que el orden táctico. Además, ha recuperado a un jugador como Ómar Pérez, quien no es titular pero cada vez que entra marca diferencia. Según el técnico Gregorio Pérez, el éxito de su equipo es “que juegue quien juegue, cada uno sabe su función dentro de la identidad que se quiere lograr. Estamos pregonando por cada vez jugar mejor. Eso se está logrando, juegue quien juegue”, haciendo referencia a que no hay titulares ni suplentes.

En este semestre el cuadro cardenal, sumando las tres competencias, ha jugado 30 puntos, de los cuales ha ganado 26. Es decir, ocho triunfos y dos empates, para un rendimiento del 86 %. Júnior y Santa Fe, cada uno a su manera, están teniendo una extraordinaria temporada. Claro que esto no es como se comienza, sino como se termina, dice una vieja frase futbolera.