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Con un empate 0-0 ante Patriotas de Boyacá, en el estadio La Independencia de Tunja, comenzó el proyecto de Guillermo Sanguinetti con Independiente Santa Fe, en la Liga Águila. El técnico uruguayo de 52 años plantea con cambio de esquema táctico que hasta el momento no ha dado resultados, sin embargo, se nota una idea de querer jugar más con la posesión del balón. El equipo albirrojo no ha podido ganarle a Patriotas en su casa, un club que se hace muy fuerte de local y el semestre pasado gracias a eso se metió a las finales.
La idea del nuevo presiente del equipo cardenal, Juan Andrés Carreño, fue apostarle a la continuidad uruguaya, teniendo en cuenta que en los últimos años fueron positivos los resultados de los charrúas Gerardo Pelusso y Gregorio Pérez. Sanguinetti es de esa escuela, pero con una intención más ofensiva. Además es un entrenador mucho más barato y para estos momentos de austeridad, un hombre como él se acomoda más a las posibilidades económicas del club bogotano.
Los refuerzos fueron también de un equipo austero, sin grandes inversiones y más bien con la idea de retocar algunas posiciones con jugadores que no vienen de destacarse en sus pasados recientes. Claro que ante eso debe luchar Sanguinetti y en sus primeros días como DT le ha logrado imprimir a su equipo un estilo de juego, que hasta ahora está madurando, pero que con el paso de tiempo puede llegar a dar resultados.
Ante Patriotas, el equipo formó con Leandro Castellanos, en el arco; Carlos Arboleda, José Moya, Carlos Henao y Juan David Valencia, en defensa; Jeison Gordillo y Juan Daniel Roa, en marca; Anderson Plata, Diego Guastavino y Arley Rodríguez, en el medio campo; y Carmelo Valencia, en ataque. El gran ausente fue el goleador Wilson Morelo, quien está pagando las fechas de sanción por salir expulsado en el último juego de la liga del semestre anterior. Luis Manuel Seijas, por su parte, está hasta ahora poniéndose a punto físicamente.
Con lo que tiene, la idea de Santa Fe fue, a diferencia del semestre anterior, fue apostarle a la tenencia del balón, al toque corto y a explotar la velocidad de los extremos (Arley Rodríguez y Anderson Plata). Gustavino, el uruguayo que llegó como refuerzo, se ve que sabe con la pelota y que puede llegar a aportar desde el centro del campo, sin embargo, pareciera que no se ha aclimatado a la altura y eso le está costando. En ese puesto, Seijas podrá dar una mano.
Jeison Gordillo sigue siendo el todocampista, aquel que es capaz de quitar la pelota y entregar. Está flaco, ha adquirido velocidad y eso le permite tener un mejor despliegue físico. Junto a Juan Daniel Roa cumplió un buen trabajo y en esta posición podrá actuar junto a Baldomero Perlaza o Sebastián Salazar.
En ataque, Carmelo Valencia fue voluntarioso, pero le faltó definición en las jugadas en las que quedó mano a mano con el arquero del equipo boyacense. Con 34 años, el chocoano tiene una nueva oportunidad, sin embargo, no la tendrá fácil por la presencia del goleador Morelo. Mucho más, si no aprovecha la oportunidad en estos juegos en los que Morelo no puede actuar.
En el juego ofensivo hay muchas dudas, hasta ahora se ven cortas las variantes, a comparación del pasado reciente. Sanguinetti tendrá mucho por corregir, con sus uñas, porque la nómina sigue siendo corta para afrontar un semestre en el que se juegan tres torneos (Copa Sudamericana, Copa Colombia y Liga Águila).
Una buena noticia es el gran nivel del arquero Leandro Castellanos, quien fue la figura del partido al atajar tres pelotas claras de gol. Como diría el médico Gabriel Ochoa Uribe, “Dénme un gran portero, alguien que me deje dormir tranquilo y vamos a pelear el título”. Eso debe pensar Sanguinetti, eso sí, le falta mucho por corregir.