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En Santa Fe no hay quien la meta

Apenas pudo empatarle a Once Caldas en El Campín por su eterno problema en el Clausura: la definición. Creó 15 opciones y sólo concretó una.

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Fabián M. Rozo C.
01 de noviembre de 2010 - 03:15 a. m.
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Por más que fuera demasiado premio para el Once Caldas la victoria en Bogotá, en cierta forma le pudo haber alcanzado para llevarse los tres puntos a Manizales, en lo que habría sido de paso un castigo merecido a la ineficacia ofensiva de Santa Fe.

Lo que le costó la eliminación de la Copa Sudamericana dos semanas atrás y en cierta forma ha impedido en las recientes jornadas cerrar los juegos que ha tenido a placer, se hizo crítico en el juego que cerró la decimosexta jornada del Clausura.

Sí, la definición, palabra que cataloga a los goleadores, no encuentra sinónimos en el plantel albirrojo, donde abundan delanteros, mas no artilleros. Y fue ella la que justamente marcó la diferencia en el Nemesio, porque al visitante le bastó con llegar la primera vez para borrar el cero del tablero electrónico.

Y ese tempranero gol de Jaime Castrillón casi les alcanza a los de Osorio para lograr el sexto triunfo en serie, de no ser porque a cuatro minutos del final a Néstor Salazar se le enreda el balón tras un rebote de Luis Enrique Martínez, quien no lucía gigante sino impenetrable, y con el arquero tendido, apenas la empujó para el uno a uno.

¿Y acaso Palmira no es delantero?, se podrá preguntar alguien, pero es que antes del atacante el local no pudo concretar 14 oportunidades de gol, cuya mitad al menos fueron repelidas por los reflejos de Neco.

Cristian Nazarit lo intentó en la media distancia varias veces, debajo del arco no pudo; Efraín Viáfara fue más ganas que peligro y esta vez a los volantes que acompañan, como Luis Manuel Seijas, Yulián Anchico o Alejandro Bernal, les faltó determinación en la última jugada.

Con algo de resignación, pero tranquilo por la respuesta de sus dirigidos que nunca bajaron los brazos, el técnico cardenal, Néstor Otero, aceptó que "por momentos nos cuesta meterla, está faltando esa pisca de serenidad para resolver, pero hoy -ayer- hay que darle muchos créditos al arquero rival que sacó mínimo seis pelotas claras que iban para adentro".

Al final el DT tuvo que conformarse con el empate, que se sumó a la tendencia de la jornada, en la que las igualdades de Envigado-Cali y América-Cúcuta dejaron abierta la lucha de seis equipos para clasificar a los cuadrangulares.

Por Fabián M. Rozo C.

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