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El Campín se quería caer. Los cuatro mil hinchas cardenales (1.734 pagando) que asistieron al estadio para alentar al equipo a pesar de que marchaba en la última posición de la tabla, tuvieron su recompensa. En el minuto 91, sufriendo y con angustia, “a lo Santa Fe”, como ellos mismos dicen con orgullo, el equipo que dirige Néstor Otero consiguió el sábado ante Equidad su primer triunfo en la Liga Postobón.
No podía ser de otra manera. Como tampoco podía ser otro el protagonista de la alegría: Léider Calimenio Preciado. El delantero tumaqueño, que había fallado tres opciones claras frente al arco asegurador, aprovechó una descolgada del venezolano Luis Manuel Seijas para empujar la pelota hacia el fondo de las piolas y anotar su gol 112 con la camiseta de Santa Fe, 109 de ellos en torneos de Dimayor.
Un minuto después el árbitro Ímer Machado decretó el final del compromiso y mientras sus compañeros levantaron los brazos hacia el cielo, Léider se tiró al piso y comenzó a llorar de alegría, pues se acababa de quitar un gran peso de encima.
¿Fue una victoria más sufrida de lo esperado?
Sí, pero así es todo lo que gana Santa Fe. Aquí todo se consigue con mucha lucha, con mucho sacrificio.
¿Satisfecho con el rendimiento del equipo?
Creo que jugamos bien tanto en defensa como en ataque, lo que pasa es que no tuvimos tranquilidad para definir y por eso terminamos con tanta angustia.
¿Merecieron ganar?
Hicimos lo suficiente para lograrlo, nunca bajamos los brazos y seguimos luchado para darle una felicidad a la hinchada, que es la que más sufre cuando las cosas no le salen al equipo.
¿Creyó que no iban a lograr la victoria?
Pues para serle sincero, al final creí que ya no podíamos. En la penúltima jugada del partido me quedó clarita para meterla y pegó en el palo, aunque considero que hice lo que tenía que hacer, tirarla al otro costado. Ahí alcancé a desesperarme, me entró mucha angustia.
Pero pronto tuvo la revancha.
Sí, debo darle toda la gloria a Dios, porque no me desamparó. La verdad es que me desesperé en algún momento del partido, pero Dios me dio una segunda oportunidad.
¿Necesitaba el gol, estaba ansioso por marcar?
El equipo necesitaba una victoria así, yo la necesitaba, tenía muchas ganas de marcar desde que regresé a Santa Fe y tal vez eso me generaba presión, ojalá que de ahora en adelante sea todo diferente.
¿Será este el despegue definitivo del equipo?
Eso esperamos, venimos de unas semanas muy difíciles, porque cuando los resultados no se dan aparecen los rumores y las especulaciones, pero este grupo ha trabajado bien y con muchas ganas, así que creo que todo va a mejorar.
Llegó a 109 goles por torneo colombiano con Santa Fe. Hizo además 38 con el Cali, nueve con el Once Caldas, uno con América y ocho con el Quindío.
Pues uno como goleador quiere siempre seguir consiguiendo anotaciones, pero lo importante de ésta fue que sirvió para que el equipo sumara los tres puntos. Muchas veces uno hace dos o tres, pero pierde, entonces queda un sabor agridulce.
Se viene América el próximo fin de semana...
Vamos a ir a recuperar los puntos que hemos perdido en casa y a confirmar el despegue de Santa Fe, porque este grupo y esta hinchada se lo merecen.