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Santa Fe cayó en casa ante Deportes Quindío

El equipo visitante salió victorioso de El Campín gracias a la anotación de Hilton Murillo al minuto 29.

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Redacción Deportiva
13 de febrero de 2011 - 11:17 p. m.
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Así hubiese perdido sobre la hora, Santa Fe había dejado en Ibagué la sensación de mantener la misma idea futbolística del semestre anterior, pero en cuestión de días los de Néstor Otero perdieron por completo la memoria, porque el domingo frente a un rival sin nombres, pero repleto de obreros, lucieron desordenados, imprecisos, sin alternativas ofensivas y, lo que es peor, entregados por completo.

Por eso el 1-0 con Quindío castigó el exceso de confianza local y premió de paso el orden visitante, una marca registrada de los equipos de Fernando Castro, quien de nuevo se convirtió en verdugo del equipo que lo despidió hace tres temporadas sin argumento alguno.

Aplicación y solidaridad fue lo que le sobró al ganador, algo que nunca mostraron los albirrojos, quienes no se cansaron, pero de ofrecer ventajas, en especial Ricardo Villarraga, de pésima tarde en el Murillo Toro una semana atrás, hizo extrañar nuevamente a Félix Noguera, porque a sus acostumbradas ventajas en marca, el domingo ni con la pelota en su poder pudo.

Y justamente en un yerro suyo el Quindío, que con poco, muy poco, ya había advertido con la media distancia de Célimo Polo, le quitó el cero al marcador. Imprecisión en el despeje, incapacidad en el rebote y Hilton Murillo que encontró su suite por el costado izquierdo y contando con la ayuda de un desvío, puso a festejar a Pecoso y compañía.

Después Santa Fe sería más ganas que fútbol, impulsado por un Bedoya que ya empieza a ganarse la gente por tener el gen que cualquiera que se diga llamar cardenal requiere: garra. Y con la voz de mando de 'El General', los de Otero intentaron al menos marchar, suficiente para disponer de al menos cinco opciones de igualdad.

La más clara de todas, al comienzo del complemento, cuando Sergio Galván —ingresó por Misael Camargo—, debajo del arco, hizo la más difícil o la que menos suele hacer el colombo-argentino, desperdiciar.

Eso terminaría por desmoronar la ya deteriorada moral cardenal que sucumbió ante el orden rival, al que le faltó ambición para haberse llevado una victoria más holgada, aunque la mínima resultó suficiente diferencia para encumbrarse al primer lugar del Apertura, luego de dos jornadas.

Una lección la que dio Quindío en Bogotá, como la que ofreció América en Palmira, ya que a pesar de los inconvenientes económicos y administrativos que afronta, el rojo sacó su casta y le ganó 3-2 al Deportivo Pereira, gracias a la tripleta del juvenil delantero Duvan Zapata.

Otro que celebró fue el Atlético Huila, que la semana pasada se había llevado los tres puntos de El Campín en su visita a Millonarios, y el domingo siguió su racha triunfal tras golear 3-0 al Real Cartagena con goles de Wilson Morelo, Amílcar Henríquez y Erwin Carrillo.

Por Redacción Deportiva

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