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En un duelo correspondiente por la sexta fecha de la Liga Águila, Independiente Santa Fe empató 1-1 ante Atlético Bucaramanga en el Nemesio Camacho El Campín. Encuentro de dos golazos de larga distancia.
Otra vez poco de los cardenales. Que si uno se pone a analizar los números del equipo puede sacar sus propias conclusiones. En nueve partidos ha hecho nueve goles -en uno de ellos convirtió cuatro- y seis de esos nueve fueron tantos de pelota quieta. Lo que pone al descubierto una virtud, pero también desnuda una falencia: no hay otros caminos para marcar. Santa Fe cambió de técnico y de presidente, pero la ideología austera de años anteriores sigue intacta. No han llegado jugadores de renombre en los últimos años.
La cuenta la abrió Guastavino a los 17 minutos con un golazo. ¿Cómo? De pelota quieta. Un tiro libre de 30 metros que se escabulló en el ángulo del arco de James Aguirre. El uruguayo de 34 años, quien llegó como una apuesta de Sanguinetti, anotó su segundo tanto con el cuadro capitalino.
Y exactamente cinco minutos después, Jhon Pérez eludió dos rivales y convirtió otro golazo de larga distancia. Nada que hacer para Leandro Castellanos. Para destacar, nuevamente, el partido de Facundo Guichón, quien entró a los 68 minutos y volvió a mostrar destellos de su técnica en ataque.
Bucaramanga, que aún sigue a la espera de que se concrete la llegada de Flavio Robatto, pues en las últimas horas se aseguró que el técnico tenía un vínculo con un club polaco, sumo su quinto punto del certamen. El argentino publicó un video del presidente del club europeo aclarando la situación.
Con este video y su tradiccion doy por cerrado el tema de la mala intención de esta gente - a las pruebas me remito y ahora con todo a lo importante que es EL TRABAJO ! Gracias a todos los bien intenciónados - pic.twitter.com/Sh0CP3kSFM
— DT. FLAVIO ROBATTO.🇦🇷 (@DtFlavioRobatto) August 24, 2018