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Santa Fe se 'aChicó'

Al equipo albirrojo le pesó la presión de ganar para ir a la semifinal.

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Fabián M. Rozo Castiblanco
10 de mayo de 2010 - 03:36 a. m.
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La hinchada nada que creía. Pese a cinco victorias en línea y estar a una sola de comprar el pasaporte a la penúltima instancia del torneo, las gradas de El Campín reclamaban su presencia y el domingo por fin a Santa Fe le acompañaban como se debía. Pero al parecer fueron demasiados para tanta responsabilidad y esta vez el que no estuvo fue el equipo como tal.

Pareció decir presente con un comienzo avasallante que registraba opciones por doquier, cuatro en apenas 12 minutos frente al Boyacá Chicó, aunque tal y como aconteciera contra Real Cartagena y Pereira, el albirrojo perdonó demasiado arriba, mientras atrás sus rivales no hicieron lo propio ante tantos yerros, por llamar de alguna manera los descalabros repetidos en el fondo.

Así como heroicos y matecañas se encontraron con puntos impensados en la capital, a los de Alberto Gamero, que no tuvieron ni un acercamiento en el primer tiempo, en el complemento les bastó con arriesgar y así sacudir tres veces el arco de un Julio impotente ante tan poco respaldo, porque la pareja Carlos Valdés-Germán Centurión, que parecía ser un bloque en el fondo, lució como cualquier obra inconclusa de la capital, puras ruinas.

Anthony Tapia, de paso casi anónimo por el equipo capitalino, hizo valer la ley del ex al marcar en dos oportunidades y Diego Chica, de lo mejor en el boyacense, no desaprovechó tanto espacio brindado para silenciar el estadio de la calle 57.

Y ante un panorama tan devastador, otros terminaron siendo escombros, como Félix Noguera, de tan pobre desempeño que hizo extrañar al suspendido Villarraga, aunque no fue el único de una extensa lista de huecos en el verde césped: Yulián Anchico, Maximiliano Flotta, Luis Manuel Seijas y Luis Yanes, que tuvo el triunfo en sus pies y terminó atropellándose a sí mismo.

El samario estuvo errático y contagió primero a Cristian Nazarit, que para colmo se iría lesionado promediando la inicial, y también al chileno Julio Gutiérrez, que ingresó y salvo un par de acciones cuando tuvo el arco de frente, al pivotear tanto por la poca generación en la mitad, terminó chocando una y otra vez.

Atlético Huila, otra vez de juez

En conclusión, Santa Fe vino a jugar mal en el momento menos indicado, porque si bien sigue tercero a una fecha de definirse dos de los cuatro cupos a la semifinal, ya que Tolima y Medellín sí hicieron la tarea que los cardenales no, estar obligado al triunfo en una plaza tan adversa en los últimos años como el Plazas Alcid, no genera propiamente ilusión.

El Huila de nuevo aparece como juez, lapidario en las últimas oportunidades, y si bien el empate serviría con un juego de resultados, como empates en Barranquilla y Cali por ejemplo, para no depender de nada, el triunfo será obligación en Neiva.

Por eso la esperanza con la que la hinchada llegó ayer al Nemesio, terminó una vez más convertida en resignación y, lo que es peor, el ambiente de eliminación se acentuó en los rostros cabizbajos de los jugadores, que tienen una semana para levantar mucho más que el ánimo si aún sueñan con la semifinal.

Por Fabián M. Rozo Castiblanco

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