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“Este es el día más triste de mi vida”, dijo Wilson Gutiérrez cuando tomó el micrófono y anunció este martes su decisión de dar un paso al costado y renunciar a su cargo como director técnico de Independiente Santa Fe. Su cara se veía triste, sus ojos rojos y su voz entrecortada mostraban que estaba tomando una decisión difícil, porque había renunciado al respaldo que le había dado el presidente César Pastrana, quien momentos antes de manera eufórica destacó a Gutiérrez como un gran hombre que llevó a Santa Fe a lugares impensados.
“Hoy el equipo es muy diferente a como estaba cuando él asumió como entrenador así que siempre su nombre será recordado por los santafereños”, destacó el presidente cardenal. Sobre el futuro, comentó que se reunirán con la junta directiva para analizar los nombres que hay sobre la mesa. “Ahora salen los jugadores a vacaciones por dos semanas, cuando vuelvan ya tendrá que haber un técnico definido”, comentó.
Luego de anunciar su decisión, Gutiérrez habló con El Espectador y analizó lo que fueron estos años al frente de Independiente Santa Fe en los que logró el título en el primer semestre de 2012, ganó la Superliga frente a Millonarios, llegó a los cuartos de final de la Copa Sudamericana y a la semifinal de la Copa Libertadores.
¿Se va satisfecho por el rendimiento del equipo?
Me parece que el balance es positivo. Es más del 60% en estos tres años de rendimiento así que estuvo bien. En este semestre nunca bajamos del cuarto lugar, estuvimos siempre luchando arriba a pesar de los momentos que vivimos.
¿Cuándo tomó la decisión de renunciar?
Yo la había tomado después del partido que perdimos frente a Nacional de Paraguay y quedamos eliminados de la Libertadores. Ya la decisión estaba tomada porque me sentía cansado. Seguimos en ese momento porque la idea era despedirme siendo campeón.
¿Fue difícil manejar la nómina tan amplia?
Hubo varios jugadores que no alcanzaron el nivel que ellos quieren y que uno quiere. El tema de la rotación no me funcionó. Yo estaba acostumbrado a trabajar con un grupo y eso nos dio resultado. Ahora me tocó intentar a rotar y eso nos costó porque nunca encontramos un equipo que se hiciera fuerte.
Y tener que banquear a jugadores veteranos también es complicado, ¿no?
No es fácil, pero tratamos de manejarlo bien. Cada uno tuvo la posibilidad de jugar. Desde un comienzo hubo claridad con ellos pero fue difícil porque son jugadores grandes hechos y derechos que siempre buscan jugar y ser titulares. Seguramente había malestar en alguno pero creo que es normal. Yo fui jugador y uno siempre quiere estar en la cancha, si no uno se calienta.
¿Pudo hablar con los jugadores para manifestarles que se iba?
No he tenido la posibilidad de hablar con ellos, pero creo que algunos ya se lo olían. Desde el año pasado me reuní con varios de ellos que me dieron su respaldo, el que tuve hasta el final. Creo que lo que ocurre es que por el tiempo comienza a aparecer un desgaste. Por ese lado también es bueno dar un paso al costado para darse un aire que es clave para mí y para los jugadores. Ellos también necesitan un cambio. Es necesario comenzar otro proceso, ojalá se le de respaldo a la persona que llegue.
¿Qué se dijo luego de la derrota frente a Nacional?
Fue un momento muy difícil y triste. Ninguno pensaba que iba a suceder algo así. Ninguno habló, la verdad es que era prácticamente un funeral. Nadie tuvo la capacidad, la forma ni el ánimo de hablar ni decir nada.
¿Existe la posibilidad de que Santa Fe, como agradecimiento por lo que usted hizo, le pague un curso de técnico en Europa o Argentina?
Esta esa posibilidad. Cuando hablé con el presidente y le comuniqué mi decisión definitiva de dar un paso al costado, él me dio esa opción. Ahí está y ahora queda es que yo analice que creo que es lo mejor.
¿Se arrepiente de algo en estos años al frente de Santa Fe?
Ya lo que pasó, pasó. Uno no se puede arrepentir de lo que hizo o no hizo. Me siento orgulloso de todo lo que hicimos. Me voy tranquilo y con la cabeza en alto porque Santa Fe volvió a ser un grande. La gente que estaba acostumbrada a sufrir con Santa Fe por clasificar a los ocho en las últimas fechas ahora pide títulos, así que me parece bien. Pusimos un punto alto y de ahí debe seguir esa exigencia que hay ahora.
¿Seguirá siendo hincha e irá al estadio?
Seguro que sí, siempre voy a estar ahí, haciendo fuerza, alentando y anhelando volver cuando tenga más experiencia.
¿Si le sale una opción a mitad de año dirigirá de nuevo?
No podría decir que no porque puede salir una buena oportunidad ahora que sea interesante y que nos permita a mí y a mi cuerpo técnico seguir vigentes. Habría que analizarlo.
Dejó su huella en los juveniles que ya están consolidados como Meza y Roa…
Creo que se hizo un trabajo importante en ese sentido. Junto a mi cuerpo técnico le dimos la oportunidad a Francisco Meza, Juan Daniel Roa, Hugo Acosta, Darío Rodríguez y otros más. Eso fortalece mucho al club y motiva el trabajo de divisiones menores.
Y que mejor huella que la estrella 7
Dios me tenía preparado eso. Pasaron técnicos grandes y no lo pudieron hacer pero Dios me engrandeció con eso. Espero volver y ser campeón con este equipo algún día.