Una artrosis sacó del fútbol a Carlos Rentería

El delantero chocoano impuso una demanda a Nacional, Júnior y Patriotas porque, según él, los tres clubes nunca atendieron su enfermedad. No actúa desde 2015.

Carlos Rentería fue el goleador en el Torneo Apertura de 2011, con Nacional. / Luis Benavides

“Carlos Rentería vino y demostró que el área es su hábitat natural. Conquistó el Botín de Oro y nos regaló goles de título siendo goleador del campeonato, como lo habían hecho solamente Carlos Gambina en 1954, Víctor Aristizábal en 2005 y Sergio Galván en 2007”.

El anterior párrafo está en la crónica que tiene Atlético Nacional en su página web de lo que significó para esa institución el título número 11 por la Liga colombiana. El goleador siempre es querido por eso, por sus goles; sin ellos, es tan solo un actor de reparto. Doce anotaciones fueron las que le dieron el Botín de Oro a Rentería, quien celebró ser el máximo ariete de ese Torneo Apertura en 2011. Siete años después el chocoano tiene demandados a Nacional, Júnior y Patriotas. El motivo: una osteoartrosis degenerativa con disminución del espacio articular en la cadera izquierda.

“Al comienzo sentía el dolor en la ingle. Después de cada partido que jugaba me molestaba”, dice Rentería, quien después de salir campeón empezó a tener molestias, en julio de ese 2011. Al iniciar el siguiente torneo las molestias continuaban. Los siguientes seis meses fueron difíciles para Rentería. Según el delantero, los médicos le aplicaban inyecciones y tomaba pastillas que calmaban el dolor solo por un momento. El cuerpo médico del club le decía que todo era por una sobrecarga muscular y así terminó ese 2011. “El dolor lo sentía en la ingle”, explica. Por eso le hacían exámenes en esa zona. De enero a junio de 2012 jugó con Nacional gracias a los medicamentos que le aplicaban.

Al respecto, el club verdolaga, en un comunicado, le manifestó a El Espectador que “Nacional no le terminó el contrato, el cual era a termino fijo y se finalizó por vencimiento del mismo”. Igualmente argumenta que “las pretensiones del jugador imposibilitaron llegar a un arreglo para cualquiera de las partes”. El mismo documento señala que cuando el jugador llegó al club presentó los exámenes médicos y los pasó sin ningún problema.

En julio de 2012 Rentería pasó a Júnior. Allí, según la demanda que radicó, el club barranquillero puso “arbitrariamente una cláusula en la que reconozco que estoy bien de salud”, para poder firmar contrato.

Carlos supo realmente qué era lo que tenía gracias a su hermano Wason, también futbolista. El exjugador de Chicó, Internacional de Brasil, Porto, Millonarios, entre otros clubes, le dijo que se hiciera una radiografía de pelvis, en enero de 2013, en la Clínica del Country. Allí le dijeron que sufría de artrosis.

“Júnior ya sabía del problema, pero no hizo ningún escándalo y lo mantuvo sentado y con muy poca actividad”, cuenta Saddy Pérez, abogado del jugador y quien presentó la demanda en noviembre de 2016 ante el juzgado 14 Laboral del Circuito de Medellín, en la que el futbolista busca una indemnización por parte de Nacional, Júnior y Patriotas.

Un proceso que tuvo su primera audiencia el pasado 1° de noviembre, a la que asistieron los abogados de Júnior y Nacional, además del presidente verdolaga, Juan David Pérez. De Patriotas no estuvo nadie.

“Ninguno de los tres clubes ha presentado algún soporte de que le hayan brindado el tratamiento médico adecuado para lo que sufría el jugador”, señala Pérez.

Los clubes escucharon las pretensiones del jugador. “Las posiciones eran muy distantes. Todas las partes solicitamos una prueba médica que determine si realmente la lesión fue provocada por su actividad laboral. Y eso tiene que estar antes de la próxima audiencia”, señala el abogado Fernando Rocha, quien representa a Júnior en este proceso, y aseguró que les pareció exagerada la cifra que pidió el jugador como indemnización, $2.340’000.000.

Otro de los aspectos que tiene la demanda de Rentería contra estos tres clubes es que en su calidad de empleadores tenían afiliado al jugador por un salario menor al que realmente devengaba el delantero. Lo anterior es importante, porque la remuneración que recibiría Rentería por pensión de invalidez sería de un monto mucho menor por parte de las aseguradoras de riesgo de cada uno de los clubes involucrados, algo que Rentería no acepta.

El próximo capítulo de esta disputa será cuando haya un dictamen médico, el cual debe ser entregado a los tres equipos involucrados antes de la próxima audiencia, programada para el 5 y 6 de marzo de 2019.

 

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