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“A James le falta apoyo para sentirse realizado completamente”. Las palabras de Pékerman en la rueda de prensa antes del amistoso contra España sobre la situación del 10 en Real Madrid sirven de guía para él mismo de cara al futuro. A James no solo hay que arroparlo en el vestuario donde encuentra el bálsamo para las heridas emocionales que trae de su club. También hay que arroparlo en el campo. (A Colombia se le escapó el triunfo frente a España: empató 2-2)
De nada sirve eximirlo de las reprimendas por fallar y del acoso de las sustituciones, si cada vez que hace presión alta no encuentra cómplices y si debe regresar cerca de su propia área para poder tener el balón. Este miércoles ante 31 mil espectadores en el estadio Nueva Condomina de Murcia, los otros jugadores de la selección parecieron demasiado ocupados en sus funciones tácticas como para oír las solicitudes del capitán y saciar su ambición por atacar.
No se trataba de un capítulo aislado por ser un partido contra España, la campeona del mundo en 2010, y ante su gente. La inconsistencia ofensiva ha afectado a Colombia a lo largo del camino a Rusia 2018 (es el quinto equipo con menos goles anotados). Y los goles de este miércoles (remate tras error del portero y de tiro de esquina) no cambian la historia. El desenlace del partido, por el contrario, refuerza la teoría. (Pékerman: "Fue un partido muy competitivo")
Para que James se sienta pleno habría que establecer prioridades. ¿Es más importante jugar para él o tratar (insulsamente como este miércoles) de defenderse con escudos para los laterales y los centrales? Lo primero significaría potenciar una fortaleza aun sin explotar del todo en la eliminatoria y podría ayudar a defender con posesión.
Lo segundo, por el contrario, es una materia pendiente durante la eliminatoria. Tanto así que el mismo James debió ayudar en defensa ante el caos de sus compañeros tratando de parar a Pedro Rodríguez, David Silva, Sergio Asensio y Álvaro Morata. En la primera parte, sobre todo, hubo imprecisión sacando al equipo desde atrás, deficiencia en los relevos y mucha lentitud ante pelotazos rivales a espaldas de los centrales.
En el desespero por la timidez ofensiva de Colombia en la primera parte, Pékerman llamó a Carlos Sánchez y agitó varias veces su mano derecha, en señal de que adelantaran líneas. Pero la orden no dio muchos resultados. Toda la maquinaria en campo contrario supuso un problema para varios como Armero y Cardona en el regreso, y una oportunidad de contragolpe español. (Imágenes: así fue el empate entre España y Colombia)
Colombia mal ubicada no pudo hacer nada para detener los centros de Pedro y de Saúl, ni mucho menos para referenciar las llegadas de David Silva y Álvaro Morata en los goles del conjunto local (minutos 21 y 86). ¿Y si la solución no era simplemente adelantar líneas para encontrar equilibrio entre defensa y ataque? ¿Y si el camino era acompañar a James, que más cerca del área rival es donde marca diferencia para anotar o asistir al delantero?
Si con pocas posibilidades de elaborar y de plantarse cerca de la línea defensiva lleva cinco goles y cuatro asistencias en la eliminatoria, con socios cercanos como Edwin Cardona liberado de tantas obligaciones tácticas, con Giovanni Moreno o con jugadores con capacidad de elaborar y de limpiarle el camino para definir, James podría producir incluso más.
“Como James hay pocos jugadores en el mundo”, dijo José Néstor en la misma rueda de prensa mencionada al principio. Sus elogios se valorizarán aún más cuando logre potenciarlo del todo. En ese sentido, parece ser que ya han encontrado una solución poco recurrida en el pasado para aprovechar las virtudes de Falcao con su cabeceo. Simple: lanzarle centros, como en el Mónaco. ¿Por qué no hacerlo con James?
No interesa tanto el resultado (2-2) ni sus consecuencias estadísticas (Falcao ya es líder en solitario en la tabla de goleadores en la historia de la Selección con 26 tantos). Importan más las conclusiones de cara a los próximos duelos en el camino a Rusia: de visitante contra Venezuela el 31 de agosto y de local el 5 de septiembre ante Brasil.
Con un punto más que Uruguay y Chile, Colombia es segunda de la eliminatoria a Rusia 2018 que lidera Brasil. Pero si siguen priorizando los relevos, escalonamientos y otros recursos que no se ven mecanizados aún, por encima de nutrir las sociedades ofensivas, estarán condenados al drama del que solo se dedica a evitar la derrota.