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Boca Juniors: 115 años de una sola pasión

El equipo de la mitad más uno, reciente campeón del fútbol argentino, está de cumpleaños. Esta es la historia de una institución que nació por y para la gente.

El equipo dirigido por Miguel Ángel Russo se quedó con el título de la última Superliga.Boca Juniros

Al frente de La Bombonera, en un lugar que se llama La Glorieta de Quique, Luis Ocampo, el parrillero y dueño, le cuenta a un extranjero, que por su acento parece peruano, que su restaurante, famoso por los choripanes de lomito, es un pequeño museo de Boca Juniors y que comer ahí es una parada obligada antes de entrar a la mole de concreto que está cruzando la calle.

“Boca somos todos y todos somos Boca”. Unas tres cuadras, yendo hacia el Río de La Plata, en Caminito, un hombre toca el bandoneón y entona un tango al que le ha cambiado la estrofa final: “Boca, el más veces campeón”.  Boca Juniors siempre ha sido relacionado como el club de la gente, del pueblo, de una clase obrera luchando contra los que están bien arriba, en el poder. Por eso se popularizó el club , porque representó un sentimiento general en una nación de injusticias y conflictos, en una ciudad que a comienzos del siglo pasado tenía alrededor de tres mil instituciones.

“Cada familia formaba un club. El fútbol era una cuestión de linaje, de raíces”, dice Ocampo. En esa época muchos equipos se extinguieron como un soplo y de los que siguieron uno empezó a resaltar, el de La Boca, el del barrio del suroccidente de Buenos Aires, pegado a la desembocadura del Riachuelo en el Río de La Plata, a donde llegaron italianos en búsqueda de otro futuro, gente trabajadora y de escasos recursos que se aburrió de la miseria en Europa. De hecho, las casas (como aún se mantiene algunas) no eran del mismo color, pues las latas de pintura que conseguían por caridad casi nunca estaban llenas. 

Esteban Baglietto, Alfredo Scarpatti, Santiago Sana, Tomás Movio, los hermanos Juan Antonio Farenga y José Teodoro Farenga, se reunieron para formar un equipo de fútbol y así poder competir contra otros a lo largo de la ciudad. Su origen genovés pronto les hizo ganarse el apodo de xeneizes. Tenían el nombre, también un terreno para disputar los encuentros, pero les hacía falta los colores. Se dice que primero apareció una camiseta rosada, que después vino una de fondo  blanco con rayas muy finas de color negro que confeccionó una de las hermanas de Farenga. Pero años después se optó por el azul y oro tras perder un partido con Nottingham, un club de Almagro. 

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La historia dice que ese momento fundacional fue el 3 de abril de 1905 cuando Manuel Quintana era el presidente de Argentina. Que entre todos hacían recolectas de dinero para pagar el hilo para las redes de los arcos y las agujas para tejerlo. Y que en medio de la escasez hubo un sentimiento de lucha que se colectivizó. Y su historia entusiasmó a otros de La Boca que se unieron. Tanto así que para antes de la 20 la popularidad era mucha, los fanáticos también, y el equipo ganó el primer  título de la Primera División en 1919.

La famosa gira del año 1925, por Europa, acrecentó todo al punto que fue necesario crear un escudo y un himno luego de que 40 mil personas esperaran al equipo en el puerto de la capital. El crecimiento fue frenético y ya vinieron el título del 30 como último campeón Ameteur, el del 31 como el primero a nivel profesional, las apariciones de Pancho Varallo y Roberto Cherro, pasando por el bicampeonato de 1934 y 1935 y el nacimiento de La Bombonera en 1940.

A Boca Juniors no le fue suficiente el país y tuvo que brillar en el continente. Y en 1963 fue subcampeón de la Copa Libertadores al perder la final con Santos de Brasil (eran juegos de ida y vuelta) y tuvo que esperar 14 años para sumar su primer título en 1977 tras superar a Cruzeiro. y seguido en el 1978 tras vencer a Deportivo Cali, el Cali que dirigía Carlos Bilardo. Y esos fueron los primeros pasos para una institución que se empezó a denominar la de la mitad más uno de los argentinos para hacer alusión a la cantidad de personas que se fueron añadiendo a su historia, a sus alegrías. Boca fue más de todos y todos respaldaron cada vez más a Boca. Y mientras en el torneo local las estrellas llegaban y llegaban solo hasta el nuevo milenio el cuadro xeneize sonrío de nuevo.

Y pasó lo que pocos creían: Boca fue el mejor equipo del mundo bajo la dirección de Carlos Bianchi, con tres título de la Libertadores en cuatro años y una Copa Intercontinental superando al Real Madrid de los galácticos en Japón. “Ganamos todo lo que se puede ganar. Y nunca se perdió la humildad como lo hacen otros. Boca es sencillez, Boca es sentimiento. Y ser hincha de este equipo que todavía sigue ganando te hace ser especial. Y en este país tan futbolero todos quieren serlo, pero solo pocos tenemos el privilegio”, concluye Ocampo.

Los colombianos aportan a la gran historia

En 1988 apareció un arquero de melena larga, extrovertido y líder en la cancha. Carlos Navarro Montoya fue el primer colombiano en jugar con Boca Juniors. El Mono consiguió cuatro títulos en los 376 partidos que jugó. Después vino Walter Perazzo y Jairo Tréllez en 1994 y un paso fugaz.

Seguido vino lo que muchos aún considera la legión dorada con Óscar Córdoba, Jorge Bermúdez y Mauricio El Chicho Serna. Tridente que lo ganó todo con Bianchi y que abrió las puertas para que el club buscara talentos en nuestro país. Diego Cortés, Arley Dinas, Amaranto Perea, Fabián Vargas, Gerardo Bedoya, Freddy Guarín, Breiner Bonilla, Wilmar Barrios, Edwin Cardona, Frank Fabra, Sebastián Villa, Sebastián Pérez y Jorman Campuzano, los hombres que han vestido la camiseta de uno de los equipos más populares del mundo (en Japón hay una barra organizada de Boca a la que pertenecen más de 20 mil personas).

“Es netamente argentino, pero tan internacional, que se podría decir que es de todo el mundo”, dijo alguna vez Diego Armando Maradona, el hincha fiel del cuadro de La Boca, que se desvive por una institución que ha pasado por los ires y venires del deporte y que con 115 años sigue demostrando que en la posteridad quedarán pocos, y que para hacerlo hay que labrar el camino desde abajo para que cuando se llegue a la cima se pueda mirar sin sentir mareo.

Sus títulos internacionales

3 Copas Intercontinentales (1977, 2000 y 2003)

6 Copas Libertadores (1977, 1978, 2000, 2001, 2003 y 2007)

2 Copas Sudamericanas (2004 y 2005)

1 Supercopa Sudamericana (1989)

4 Recopas Sudamericanas (1990, 2005, 2006 y 2008)

1 Copa Master (1992)

1 Copa de Oro Nicolás Leoz (1993)

 

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Redacción deportes

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Boca Juniors: 115 años de una sola pasión

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