ANÁLISIS

Champions: ¿Cómo pintan los cruces?

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Un embudo de gigantes por un lado y una serie de no ganadores de una Champions por el otro llegarán a una final inédita en Lisboa.

El pasado viernes tuvo lugar el sorteo de las llaves de lo que queda por jugarse de la Champions. Fue un sorteo extraño, porque quedaron definidos los cruces de cuartos de final (e incluso los posibles cruces de semifinales) sin haberse terminado de jugar los octavos— algo inhabitual en este torneo.

Será un cierre de Champions League inusual, eso está claro, pero quizás la característica menos extraña será la falta de público, pues es algo a lo que nos hemos venido acostumbrando. Más raro aún será el formato: las llaves se jugarán en Lisboa, en una sola sede, a partido único, y todo en cuestión de diez días. Algo así como un mundial de clubes europeo.

Hay quienes reclaman que esta Champions no valdrá lo que usualmente vale. Que es un torneo inventado, casi ilegítimo; más parecido a un torneo de verano organizado por los chinos que cualquier otra cosa. Pero lo cierto es que un título es un título; la copa es la misma, así como las ganas de ganarla de cada club.

Será determinante que el sorteo dejó dos cuadros extremadamente disparejos: por un lado, el Leipzig, el Atlético, el PSG y el Atalanta pelearán por un cupo a la final (curiosamente, ninguno de los cuatro ha ganado la Champions). Del otro lado, tendrán que pelearse el otro cupo en la final el Bayern, el Barça, el Madrid, la Juventus y el City. Se armará una suerte de embudo de gigantes, lo que indica que habrá muchos fracasos y decepciones, pues cuatro de estos cinco clubes se quedarán sin el título que se les exige.

Hablemos de candidatos: para muchos, el Bayern Munich es el claro favorito. Arrasó con la Bundesliga desde el retorno, y parece ser el equipo más en forma del momento en Europa. Hay que sumarle al City de Pep, y tal vez hay que agregar al PSG.

Hay un tema interesante, sin embargo: el parón por la pandemia ha afectado a todos los clubes por igual, pero, indudablemente, las circunstancias bajo las cuales cada equipo llegará a jugar el torneo son muy distintas. El Lyon, por ejemplo, va a haber jugado solamente un partido oficial antes del inicio de la Champions. Mientras el Atalanta o la Juventus llegarán casi sin descanso, tras seis partidos de Serie A en cuatro semanas. Va la pregunta: ¿Jugará más en contra la falta de ritmo o el cansancio por acumulación de juegos?

Vale considerar que, con este formato, hay más probabilidad de sorpresas que nunca. El hecho de que los cruces sean a un solo partido, en vez de un ida y vuelta de 180 minutos, va a darle una oportunidad muy grande a los equipos más chicos de lograr algo importante. Si tomamos al Leipzig, por ejemplo, en teoría algo inferior al Atlético de Madrid, será mucho más fácil para ellos aguantar noventa minutos y forzar la lotería de los penales, que hacerle partido al Atlético en una serie de ida y vuelta.

Y esto tal vez le conviene, más que a nadie, precisamente al Atlético. Simplemente por el tipo de fútbol que juega. Todos conocemos la idea del ‘Cholo’ y sus jugadores, plasmada de forma impecable en Anfield en marzo. Y la misma filosofía, la misma estrategia de defensa pura, puede complicar a cualquiera. Si el Atlético ya es un equipo al que nadie quiere enfrentar a doble partido, seguro menos querrán enfrentarlo en un cruce de un solo juego. Podemos estar hablando de una posibilidad única para los colchoneros.

Sobre el Madrid y el Barça, realmente no hay mucho que decir. El uno tiene un partido de vuelta complicadísimo frente al City en Inglaterra, y tendrá que tener mucha suerte y muy buen fútbol para remontar (más probable lo primero, por como vienen las cosas). Y el otro, pues está jugando tan mal que si queda afuera frente al Napoli sería apenas normal. Y si bien Messi es Messi, de avanzar a cuartos de final el Barça no nos ha dado muchas razones para creer que pueda derrotar al Bayern de hoy.

Párrafo aparte para el Atalanta. Olvidémonos un momento del Liverpool de Klopp. De Müller y Lewandowski. Del Manchester United post-pandemia. El mejor fútbol del mundo hoy por hoy se juega en Bérgamo. El Atalanta es extraordinario. Es fenomenal. Es magia, valentía, audacia. Es fútbol total. No queda mucho más que decir sobre lo que está logrando este equipo. Mejor sentarse y disfrutar. Aquel que crea que el PSG es el claro favorito de la llave se puede llevar una linda sorpresa.

Arranca en un mes la Champions más rara y más corta de la historia. Pero a la vez, tal vez, la más apasionante e intensa. Más que nunca, la puede ganar cualquiera. ¿Candidato número uno? El Bayern. ¿Quién puede dar la sorpresa? El Atlético o el Atalanta. ¿Quién será el gran fracaso? La Juventus no anda bien, pero es difícil no proponer al Barcelona. Esperamos con ansias que ruede la pelota, y, a falta de hinchas en las gradas, que suene el fútbol.

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