“El ambiente del fútbol se presta para los sobornos”: Luis Bedoya

Siguen confesiones del dirigente colombiano en el juicio FIFA, en Nueva York.

A mediados de 2015, Bedoya negó su participación en el escándalo FIFA, luego confesó. / AP

Este martes continuó en una corte de Nueva York el juicio que involucra a varios dirigentes y empresarios del fútbol suramericano, acusados de corrupción y lavado de activos por el gobierno de Estados Unidos como consecuencia del escándalo de la FIFA.

Nuevamente, el testigo del día fue el directivo colombiano Luis Bedoya, quien sigue revelando detalles de la manera como se negociaban en el interior de la Conmebol los derechos de televisión de algunos eventos y los votos por las sedes de los Mundiales de fútbol.

Bedoya explicó la manera como el fallecido dirigente argentino Julio Grondona manejaba a su antojo la entidad y tomaba todas las decisiones importantes. Incluso contó que cuando delegados de seis países intentaron revelarse, el mandamás actuó con astucia y rapidez: en 2007 algunos querían alterar el calendario de las eliminatorias, pero Grondona no. Así que don Julio mandó a Eduardo de Luca al baño para hablar con Carlos Chávez, de Bolivia. Cuando regresó, Chávez había cambiado su voto. “Ya no había mas mayoría”, admitió.

Después de las detenciones de importantes dirigentes de FIFA, en mayo de 2015, Bedoya, asesorado por el abogado Eduardo Méndez, inició contactos con la justicia estadounidense, a la que se presentó de manera voluntaria para confesar algunos delitos y colaborar en las investigaciones a cambio de beneficios judiciales.

Según dijo ante la corte de Brooklyn, en esa época Bedoya cobraba unos US$10.000 mensuales como presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, US$20.000 por ser miembro del comité ejecutivo de la Conmebol y US$25.000 por pertenecer a varias comisiones de la FIFA. Es decir, cerca de $150 millones.

Lo ilegal es que recibía además unos US$3 millones en sobornos.

Confesó que recibió dinero en efectivo en algunas ocasiones, pero que la mayoría fue a través de una compañía uruguaya que le consignaba en una cuenta en Suiza. “Soy culpable de esos actos”, reconoció, según el reportero Ken Bensinger, de Buzzfeed News, quien sigue el juicio.

Bedoya aclaró que su esposa, Martha Herrera, no sabía que él tenía cuentas en el exterior, aunque varios de sus colegas dirigentes, como Juan Ángel Napout, Manuel Burga, José María Marín y Luis Chiriboga sí.

“Entonces confiaba más en ellos que en su propia mujer?”, le preguntó en la corte la abogada de Napout. “Por supuesto. En este tema sí”, dijo Bedoya, según relató Bensinger.

“Y si hubiera muerto, habría millones de dólares en una cuenta Suiza y ella no sabría nada”, recalcó la abogada. “Correcto”, confirmó Bedoya.

En este juicio, que se prevé durará al menos dos semanas más y está a cargo de la jueza Pamela Chen, la fiscal Kristin Mace inculpa al brasileño José María Marín, el peruano Manuel Burga y el paraguayo Juan Ángel Napout, quienes no han querido colaborar con la justicia, como sí lo hizo Bedoya.

Al menos otros 35 dirigentes del fútbol mundial se han visto involucrados en el mayor escándalo de corrupción en el deporte.

“No creo que yo sea un imán para los sobornos. Desafortunadamente, el fútbol tiene un ambiente que se presta para todo este tipo de situaciones”, concluyó Bedoya.