Ellos también clasificaron a Rusia 2018

El equipo detrás de la selección de Colombia

Para que los futbolistas lograran el cupo al Mundial de Rusia 2018, fue fundamental el trabajo del cuerpo técnico, el equipo médico, logístico, administrativo y de utilería.

José Pékerman junto a sus colaboradores Néstor Lorenzo (izq.), Patricio Camps y Pablo Garabello (der.).Andrés Torres

Con la llegada de José Néstor Pékerman a la selección colombiana de fútbol, en 2012, cambió la estructura de trabajo de un equipo nacional. Hasta este momento, los entrenadores no habían contado con un grupo de trabajo tan amplio como este. Una de las principales exigencias del técnico argentino para asumir este cargo fue que le permitieran llegar con su cuerpo técnico, con quienes había compartido en sus más recientes experiencias en clubes y selecciones. Para los dirigentes colombianos esto fue un obstáculo en un principio, pues hacía que se elevara el costo del salario del entrenador, mucho mayor que el que estaban acostumbrados a pagarles a los técnicos nacionales, quienes no contaron con un respaldo similar.

Sin embargo, fueron los buenos resultados deportivos los que hicieron que a Pékerman se le diera todo lo que pedía. De hecho, para la parte final de la eliminatoria pasada solicitó que se agregara a su grupo de trabajo a un psicólogo. Así fue como Marcelo Roffé comenzó a integrar las convocatorias para hablarles a los jugadores y llenarlos de confianza en momentos de presión. De hecho, a él se le debe gran parte del éxito en el Mundial de Brasil 2014.

Juanto a Roffé se unió Diego Markic, encargado de analizar a los equipos rivales, así como Pablo Cantelmo, otro argentino, que se encargó de la seguridad. Ellos estuvieron en el equipo tricolor durante el Mundial. Sin embargo, después de este evento el único que siguió fue Roffé, quien dejó de ir a las concentraciones del equipo después de la Copa América de Chile 2015.

Para el camino hacia Rusia 2018 el cuerpo técnico de Colombia estuvo integrado por Néstor Lorenzo, Patricio Camps y Pablo Garabello. Lorenzo, el asistente técnico; Camps, el hombre que se encargó de la táctica defensiva; y Garabello, de la ofensiva. Junto a ellos estuvo el colombiano Eduardo Niño, como preparador de arqueros. A Niño se le debe en gran parte el rendimiento que ha tenido David Ospina como guardameta de la selección. A pesar de sus errores en los partidos ante Paraguay y Perú, fue una de las grandes figuras del equipo en los 18 juegos de la Eliminatoria.

El cuerpo médico es liderado por Carlos Alberto Ulloa, la cabeza del Centro Médico MET y quien también se desempeña como médico de Independiente Santa Fe. Junto a él están Gustavo Adolfo Pineda, ortopedista; Carlos Miguel Entrena, fisioterapeuta, y José Iván Rendón, kinesiólogo. La cuota extranjera en esta área es Martín Petrelli, hombre que había trabajado con Pékerman en sus anteriores experiencias como entrenador de clubes y selecciones.

Los encargados de la utilería, es decir, de tener todos los implementos de trabajo listos para el cuerpo técnico y los jugadores, son el bogotano William Torres y el vallecaucano Héctor Fabio Abadía, más conocido como Amaral. Esta dupla se ha ganado no sólo la confianza del técnico argentino, sino de las figuras del equipo tricolor. Por ejemplo, Amaral ha viajado varias veces a Europa para acompañar en los procesos de recuperación de lesiones a Radamel Falcao García y James Rodríguez. Willly y Amaral son alcahuetas, los que tratan de darles gusto en todo a los jugadores. Ponen en el camerino la música que los motiva y son los que siempre tratan salir primero a celebrar los goles.

Entre el equipo detrás de la selección de Colombia está un área fundamental, que es la comisionada de los temas logísticos y administrativos. Gabriel Wainer es un argentino encargado de asistir las necesidades del cuerpo técnico. Por lo general es quien se encarga de analizar lo videos de Colombia y los equipos rivales. Juan Raúl Mejía es el oficial de medios, encargado de coordinar las ruedas de prensa de los jugadores y los entrenadores. También está el chef Carlos García, quien les da gusto a los jugadores en el área gastronómica, obviamente siguiendo las indicaciones del cuerpo técnico. Finalmente, está el hombre más importante después de Pékerman, el santandereano Alonso Amorocho, quien se desempeña como gerente deportivo.

Debe estar pendiente de todo. Reservar los hoteles, comprar los tiquetes aéreos de los futbolistas, llamarlos a anunciarles que han sido convocados, ir a recogerlos al aeropuerto y dejarlos en el lugar de concentración. Él tiene comunicación directa todos los días con el DT y su función es cumplir todo lo que el argentino quiera. De hecho, en estos días previos al sorteo de la Copa del Mundo de Rusia 2018, que será el próximo 1° de diciembre en Moscú, viajará con Pékerman para luego analizar el tema de la sede de entrenamiento de Colombia en el Mundial y los lugares de concentración en cada una de las ciudades en las que jugará la tricolor en el país euroasiático.

Estos 17 hombres son igual de importantes que los 58 futbolistas que hicieron parte de la eliminatoria al Mundial. Ellos pusieron su empeño para que los jugadores sólo tuvieran que preocuparse por cumplir en la cancha. Y ahora viene un sueño mayor para ellos: repetir o mejorar lo hecho en Brasil 2014.