El extraordinario regreso de Falcao

Después de dos años en el limbo futbolístico en el fútbol inglés, el delantero colombiano fue figura del Mónaco. Anotó 30 goles en 43 partidos.

Radamel Falcao García celebra un gol contra el Borussia Dortmund. AFP

“Viví momentos difíciles”, con los ojos aguados y un nudo en la garganta Falcao decía esas palabras después de coronarse campeón con el Mónaco. Fue el título más dulce de su carrera después de tres años difíciles. Un logro notable debido a que fue el guía de jóvenes estrellas que maravillaron Francia y Europa. Falcao fue el goleador, anotó 30 goles en 43 partidos y cerró el capítulo más amargo de su carrera futbolística, que comenzó con una lesión de rodilla el 22 de enero de 2014.

El delantero samario siempre mantuvo la confianza en sí mismo. Nunca dudó de su recuperación. Ni siquiera en los días más grises de Manchester o mientras se recuperaba de las lesiones que lo aquejaron en Londres, en la soledad de un cuarto. A pesar de las críticas constantes en su contra, Falcao, que siempre ha sido una persona creyente de Dios, nunca perdió la fe y siempre confió que iba a volver a ser ese ‘Tigre’ que rompió las redes en Argentina, Portugal, España y Francia.

Después de recuperarse de la lesión de ligamento cruzado anterior que lo hizo perderse el Mundial de Brasil 2014, intentó con el Manchester United regresar. En la temporada 2014/15 se convirtió en el primer colombiano en vestir la camiseta de los ‘red devils’ y bajo la dirección técnica de Louis van Gaal vio acción en 29 partidos y tan solo pudo anotar cuatro goles. Fue una temporada en la que no tuvo continuidad y siempre se mostró lejos de ser la figura que brilló en el Porto y en Atlético de Madrid.

A pesar de ser relegado en el Manchester United a la suplencia, a jugar pocos minutos e incluso a disputar partidos con el equipo sub-21 del equipo, el delantero siempre trabajó para mejorar en su nivel y nunca tuvo queja alguna. “Van Gaal tomó decisiones en beneficio del equipo. Siempre lo respeté”, dijo en febrero de este año en entrevista con el Gol Caracol. El delantero nunca se quejó y obedeció las órdenes del holandés.

Pero sus días en el club de Manchester estaban contados. Todo parecía indicar que regresaba a Mónaco tras el préstamo. No obstante, aún tenía que pagar una penitencia de un año en Inglaterra con el Chelsea. Sus días en Londres no fueron mejores. Allí solo pudo jugar 10 encuentros en los que anotó un gol. Llegó en una temporada difícil para los ‘blues’ puesto que estaban en puestos de mitad de tabla.

“A mitad de temporada sabía que no iba a poder hacer nada más porque el club había decidido que no jugara más”, afirmó el colombiano en una entrevista con L’Equipe. A esto se le sumaron dos lesiones musculares que supusieron cinco meses de baja. Su ficha ya valía cinco millones menos, pero el Chelsea no apostó por él. Nadie dudó entonces de su regreso a Mónaco, donde le quedan dos años de un contrato que le reporta casi diez millones anuales. Jardim, que ya lo había dirigido aquel verano de 2014, le esperaba: “Necesita jugar y es mi primera opción”.

A pesar de que inició la temporada con una lesión muscular en la penúltima previa de la Liga de Campeones frente al Fenerbahçe y una conmoción cerebral tras chocar contra el portero del Niza. Esos fueron los dos últimos obstáculos antes de que le gritara al mundo que el Tigres sigue rugiendo. “Siempre luché y conseguí sobreponerme a los problemas durante mi carrera deportiva”, explicó. Y lo hizo sentir en esta temporada en la que terminó con una frecuencia goleadora de un gol cada 97,9 minutos y fue clave en el primer título del Mónaco en Francia tras 17 años.