El milagro de Santi Cazorla

De ex futbolista a la selección española. Estuvo casi dos años fuera de las canchas por una lesión en el tendón de Aquiles. A mediados de 2017 le dijeron que no volvería a caminar y ahora sueña con ir a la Eurocopa de 2020.

Santi Cazorla, jugador del Villarreal y de la selección española.
Santi Cazorla, jugador del Villarreal y de la selección española.EFE

El viernes pasado no fue un día cualquiera para Santi Cazorla, el experimentado volante español que no pudo contener el llanto al enterarse de que había sido convocado por Luis Enrique, el técnico de la selección de fútbol de España, para los partidos ante Islas Feroe y Suecia, por la clasificación a la Eurocopa 2020.

Para el campeón de las Eurocopas de 2008 y 2012, no fue un llamado cualquiera, sino la confirmación del fin de una pesadilla. Tras tres años y medio de incertidumbre, 10 cirugías y muchos altibajos anímicos, a sus 34 años volvió a acariciar la gloria.

Santi, que inició su carrera como profesional en el Villarreal, en 2003, sufrió una fisura en su tobillo derecho a finales de 2013. Como le dijeron que no había necesidad de operarse, cumplió con la incapacidad y regresó a las canchas. En ese entonces era una de las figuras del Arsenal de Inglaterra y uno de los pilares de La Roja, por lo que no se preocupó por algunos dolores que sentía de vez en cuando. “Deben ser consecuencia de esa lesión”, decía.

Lea también: Messi cierra la Liga con doblete y acaricia una sexta Bota de Oro

Jugo así varias temporadas e incluso estuvo en el Mundial de Brasil 2014 hasta que su cuerpo dijo “no más”. En octubre de 2016 tuvo que retirarse de la cancha en un partido de la Liga de Campeones de Europa ante el Ludogorest búlgaro. El dolor no lo dejaba caminar. Tras muchos exámenes y diagnósticos decidió operarse, pero no tuvo suerte. Una bacteria  le causó una infección en el tendón de Aquiles y perdió buena parte de cartílagos y huesos. Los nervios también se afectaron y tiempo después le dijeron que ni siquiera volvería a caminar.

“Fueron momentos complicados. Mi familia se quedó el Londres y yo viajé a España para buscar soluciones, el panorama era muy oscuro. Mi hijo me pedía que volviera a jugar y eso me daba ánimos cuando tenía alguna crisis puntual”, le dijo Cazorla a los medios de comunicación a finales de 2017, cuando parecía que iba a anunciar su retiro.

Lea también: Guardiola y la era del City

Aparecieron entonces el fisioterapeuta Juan Carlos Herranz y el doctor Mikel Sánchez, quienes descubrieron que Cazorla tenía gangrena y se encargaron de recuperarlo, con la ayuda del Arsenal, que cumplió con el contrato que tenían hasta junio de 2018. En el verano pasado, luego de entrenar durante varios meses con el Villarreal, llegó a un acuerdo para jugar una temporada con el primer equipo.

Cuatro goles y 10 asistencias en 19 partidos fueron fundamentales para que el club lograra la permanencia en la primera división. Pero el reconocimiento y la admiración de rivales, aficionados y sus propios compañeros fueron apenas la antesala de lo que le esperaba. Fue convocado nuevamente a la selección algo que “no esperaba ni en mis mejores sueños. Para mí, volver a jugar al máximo nivel ya era una dicha enorme”.

El próximo partido que juegue Cazorla será muy especial. No solamente será el 600 en su carrera, sino el que selle definitivamente su regreso a la selección y al fútbol profesional, casi dos años después de que le dijeran que “difícilmente volvería a caminar”.

 

 

 

861603

2019-05-20T10:55:55-05:00

article

2019-05-20T10:55:55-05:00

lordonez1_958

none

Redacción deportes

Fútbol Internacional

El milagro de Santi Cazorla

27

3634

3661