Empató 1-1 con Atlético Paranaense

En la Copa Sudamericana la ilusión juniorista sigue intacta

Aunque empató 1-1 en casa con Atlético Paranaense, espera ir a Brasil y conquistar su primer título internacional.

Yony González marcó el gol de Júnior ante Paranaense. / AFP

Ser campeón continental no es una tarea fácil y para lograrlo, generalmente, se necesitan grandes gestas. Eso es lo que tendrá que ir a hacer Atlético Júnior a Brasil, en donde se jugará el próximo miércoles el partido definitivo de la Copa Sudamericana 2018.

Anoche, ante 38 mil personas, en el estadio Metropolitano de Barranquilla, el conjunto rojiblanco empató 1-1 frente al Atlético Paranaense, en el juego de ida de la gran final del torneo.

De los males fue el menor. Aunque no pudo ganar y sacar una buena diferencia, como quería, no perdió y dejó la serie nivelada, más allá de que tenga que definirla fuera de casa.

Júnior intentó por todos los medios penetrar una defensa que, salvo un par de excepciones, se mostró sólida. De hecho, aunque tuvo la pelota durante la mayor parte del compromiso, apenas generó cuatro opciones claras de gol, mientras su rival, claramente un equipo disciplinado y solidario en marca, demostró que es letal jugando al contragolpe.

Habrá que ver si es tan contundente como local ante un Júnior que sabe jugar por fuera y que también aprovecha cuando le dejan espacios.

En la primera parte del juego los arqueros apenas aparecieron. Júnior puso el ritmo y tocó la pelota con paciencia, de lado a lado, sin arriesgar en exceso. Se arrimó apenas con un remate suave y una chalaca de Luis Díaz, además de un cabezazo de Yony González que se fue por arriba del travesaño.

En el complemento pegó primero el equipo brasileño. Tres toques bastaron para que en un contraataque Nikao habilitara a Pablo Felipe, quien marcó el 1-0 con un remate que sorprendió a Sebastián Viera, a los 50 minutos. Ya antes, en un tiro de esquina, Leo Pereira había aparecido con un cabezazo que salió ligeramente desviado.

Por fortuna para el cuadro tiburón la igualdad llegó pronto. Tras un tiro de esquina y varios rebotes, Yony González anotó de media vuelta y equilibró el resultado.

Claro que Júnior tuvo cómo ganarlo. A los 70 minutos Germán Gutiérrez cayó en el área ante una zancadilla de Roni, que el árbitro Diego Haro decretó como penalti.

El defensa Rafa Pérez pidió la pelota y la puso en el punto de los 12 metros. Cobró como siempre, fuerte y al centro, pero su remate se estrelló contra el horizontal.

El equipo que dirige el uruguayo Julio Avelino Comesaña no se recuperó del golpe anímico y apenas volvió a generar peligro en tiempo de adición, cuando Jarlan Barrera por poco marca el gol de la victoria con un tiro desde 20 metros que alcanzó a desviar el arquero Santos.

La historia será muy diferente el próximo miércoles, en el estadio Arena da Baixada de Curitiba. Allá se invertirán los papeles, Júnior se parará bien atrás y jugará al contragolpe, como lo hizo Paranaense anoche.

Antes, el conjunto tiburón disputará, también en su casa, el partido de ida de la final de la Liga Águila, el sábado ante Medellín. La vuelta de esa llave será el domingo 16 de diciembre en el Atanasio Girardot.

Por ahora, en la Copa Sudamericana, la ilusión juniorista sigue intacta.