Júnior da el primer golpe en la semifinal: venció a Santa Fe en El Campín

El conjunto barranquillero derrotó 2-0 al cuadra cardenal. Teófilo Gutiérrez y Marlon Piedrahita marcaron los goles del cuadro tiburón, que tomó ventaja en la llave que se define el 29 de noviembre en el Metropolitano de Barranquilla.

Teófilo Gutiérrez marcó el primer gol del Júnior en El Campín. AFP

Dos goles. Muchos hablan de que es una ventaja mentirosa, pero en una serie semifinal puede ser suficiente y mucho más si el equipo que gana por esa diferencia es el visitante. Así le sucedió al Júnior en el estadio El Campín este jueves en el encuentro de ida de la segunda semifinal de la Copa Sudamericana, se quedó con una victoria notable, que los ilusiona con jugar su primera final continental. Vencieron 2-0 a Santa Fe, con goles de Teófilo Gutiérrez y Marlon Piedrahita y sacaron una ventaja importante en la llave, que se definirá el 29 de este mes en Barranquilla.  

Con la cabeza puesta en cambiar la imagen que dejó en su visita a Buenos Aires (Argentina) cuando enfrentó a Defensa y Justicia en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa Sudamericana, el cual perdió 3-1, Júnior saltó al gramado del Nemesio Camacho El Campín en Bogotá. Su apuesta fue clara: posesión a un toque, no excederse con el balón en los pies y así tratar de dinamitar la zona defensiva de Independiente Santa Fe, que en los primeros minutos esperó a la propuesta del cuadro barranquillero.

Al comienzo no fueron profundos, no pasaron de tener la posesión a generar opciones sobre la portería defendida por Róbinson Zapata. Tan solo se acercaron con un remate rastrero de Jarlan Barrera, que tapó Rufay, pero no fue mucho más. En los primeros 15 minutos, en los que Júnior tuvo el balón solo fue esa aproximación y pare de contar. Santa Fe, con la idea de que el empate sin goles les servía, aguantó y también mostró que su apuesta iba a ser el contragolpe e intentar sorprender con el balón quieto.

Los cardenales se sacudieron del dominio tiburón con el paso de los minutos y comenzaron a soltar a su lateral derecho, Carlos Arboleda, para que intentara juntarse con Diego Guastavino y Arley Rodríguez, para así armarle juego a Wilson Morelos. No obstante, las cosas no salieron según lo planeado. Aunque generaron dos opciones, la combinación de estos jugadores no funcionó. Santa Fe y Júnior cayeron en un lapso en el que ninguno se hizo daño, en el que ambas porterías se hicieron distantes y los dos porteros, un par de asistentes más.

Sin embargo, eso cambió al minuto 40. James Sánchez le robó el balón a Luis Manuel Seijas en la mitad del campo. Luis Narváez rápidamente le hizo un pase soberbio a Jarlan Barrera, quien de primera asistió a Teófilo Gutiérrez. El barranquillero, con un amague dejó tendido en el suelo a Zapata, y con la portería sola, metió el balón dentro de la portería. Un golazo que enmudeció El Campín. Un golazo que no pudo ser celebrado con mucha pasión debido a que el asistente de occidental cobró fuera de lugar y gracias al VAR fue validado.

Primer golpe que recibieron los santafereños en su campo. Como en los cuartos de final frente al Deportivo Cali, tenían que remar de atrás para intentar empatar. Pero las cosas no salieron como en ese encuentro, porque tan solo comenzando el segundo tiempo, recibieron el segundo golpe, que cayó como un baldado de agua fría. Al minuto 48, un tiro libre por zona izquierda terminó en un rechazo hacia el centro, James Sánchez cabeceó el balón, Arley Rodríguez le hizo el quite, le ganó la posesión Piedrahita, quien tras una pared con Luis Díaz, sacó un remate cruzado para marcar el segundo del compromiso.    

Con dos golazos el Júnior se llenó de ilusión en El Campín. Fueron dos golpes que obligaron a que Santa Fe se despertara y buscara de varias formas aminorar el daño. Así que Guillermo Sanguinetti le dio ingreso a Jorge Aguirre y a Facundo Guichón. Ambos respondieron. El primero, sacó un remate cruzado que exigió a Sebastián Viera, mientras que el uruguayo tuvo las dos más claras de los locales: un par de disparos lejanos. Uno se fue desviado por milímetros y el segundo, sacó figura a Viera, quien desvió el balón con su pierna izquierda cuando parecía vencido. 

Santa Fe no bajó los brazos, a pesar de la expulsión de Javier López por una falta en contra de Jarlan Barrera. Lo intentó hasta el final, pero la enjundia y las ganas no le dieron para descontar. Aunque el cuadro rojo de la capital tiene un camino difícil por recorrer, la esperanza es lo último que se pierde. Aún restan 90 minutos de esta semifinal y mientras haya juego, hay vida. Esa es la idea que hay en el cuadro cardenal, que tendrá que intentar revertir el resultado el próximo jueves 29 de noviembre en el estadio Metropolitano de la ciudad de Barranquilla.