¿James le dirá adiós al Real Madrid después de la final de la Champions?

El próximo sábado, el equipo español jugará un partido decisivo ante la Juventus. Pocas oportunidades de ser titular, una de las razones por las que el colombiano buscaría nuevos aires.

James llegó al Real tras ser goleador con Colombia del Mundial de Brasil 2014. AFP

Tres años después de su llegada al Real Madrid como una de las sensaciones del Mundial de Brasil-2014, otro gran escenario como una final de Liga de Campeones frente a la Juventus el sábado podría suponer el último partido de James Rodríguez con el Real Madrid.

El gesto del jugador el pasado 14 de mayo en el partido de Liga contra el Sevilla (4-1) aplaudiendo a los cuatro sectores del estadio Santiago Bernabéu en el momento de su sustitución suscitó dudas y fue interpretado unánimemente en España como una despedida del jugador de los aficionados blancos.

Su técnico, Zinedine Zidane, restó entonces importancia la acción, insistiendo en varias ocasiones que "James está aquí", pero desde entonces las especulaciones sobre su próxima salida han arreciado, divergiendo sólo en cuál podría ser el destino del volante colombiano: Inglaterra o Italia. (Lea: James, el primer colombiano en coronarse campeón de la Liga)

El propio jugador mantiene silencio, pese a que a principios de marzo aseguraba que "quiero estar aquí siempre" después de una gran actuación en Liga contra el Eibar (4-1) en el que marcó un gol y sirvió otros dos.

Más recientemente, su padrastro, Juan Carlos Restrepo, afirmaba en una radio española que "como padre prefiero que sea titular fuera, más que suplente en el Real Madrid".

¿El escenario ideal?

 Parece que la final de Liga de Campeones en Cardiff contra la Juventus podría ser el escenario de lujo para la eventual salida de James, que opta a ganar su segunda Copa de Europa con el Real Madrid, tras la del pasado año.

El volante colombiano ha ido perdiendo protagonismo y minutos desde su primera temporada con la camiseta blanca en la que jugó 46 partidos y marcó 17 goles hasta la actual en que ha jugado 33 partidos, en muchos casos siendo sustituido o saliendo desde el banquillo.  (Lea también: James vs. Los creativos del Madrid)

Tras una primera parte de la temporada para olvidar, que ya sembró dudas sobre su continuidad cuando en el Mundial de Clubes afirmó "quiero estar siempre en Madrid, pero hay que pensar en todo y buscar salidas", James regresó a su mejor versión en 2017.

Nueve de los once goles que el jugador, de 25 años, lleva esta temporada los ha marcado desde principios de año, entre ellos el doblete que le encajó al Sevilla en la ida de octavos de final de la Copa del Rey (3-0).

James es también el segundo mejor asistente del equipo con 12 pases de gol, sólo dos por detrás del alemán Toni Kroos (14), pero que ha jugado 47 partidos.

"James está enchufado. El colombiano se encuentra en un gran estado de forma que recuerda al jugador que llegó al Real Madrid en el verano de 2014", llegó a escribir en marzo el diario madrileño Marca.

Cada vez más competencia 

Sin embargo, pese a mantener una buena efectividad, el jugador tiene una competencia que se ha ido haciendo más dura a medida que pasaba la temporada.

Si James ya tenía complicada la titularidad ante la indiscutible 'BBC' (Gareth Bale, Karim Benzema, Cristiano Ronaldo), la política de rotaciones de Zinedine Zidane ha permitido el lucimiento de otros valores.

Así, el jugador colombiano parece haber ido perdiendo posiciones ante los Marco Asensio, Lucas Vázquez y, especialmente, Francisco Alarcón 'Isco', convertido en el nuevo ídolo de los aficionados blancos.

El hombre que llegó del Mónaco en 2014 por 80 millones de euros podría, de este modo, estar cerca de la salida del Real Madrid.

El diario deportivo madrileño AS señalaba el sábado que el Inter de Milán habría hecho una primera oferta de 42 millones de euros, mientras otras informaciones lo dirigen hacia Inglaterra.

La respuesta tal vez llegue después de la final del próximo sábado tras la que James, si finalmente se va, podría eventualmente despedirse con otra Copa de Europa.