James McClean y su nacionalismo irlandés

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La política y el fútbol tienen múltiples capítulos donde suelen cruzarse. En Irlanda, el deportista que ilustra esta relación es James McClean quien, a pesar de las sanciones, insiste en que jugar fútbol no significa olvidarse de la historia.

Hace algunos días, el club inglés Stoke City decidió multar a un futbolista, al volante irlandés James McClean. La razón: tomarse una fotografía junto a sus hijos en su casa. El dilema fue que esa imagen publicada incluyó una clara alusión al IRA (Ejército Republicano Irlandés), pues mostró al jugador usando un pasamontaña frente a sus hijos, acompañando la foto con este mensaje: “Lección escolar de hoy: la historia”.

McClean, de 30 años, se disculpó después por su mensaje y anunció que lo borraría de su cuenta en Instagram, la red social donde publicó la imagen. Sin embargo, no es el primer gesto con tintes políticos que involucra al jugador que, en muchos de los estadios donde ha disputado encuentros de Premier League, Championship o FA Cup, ha recibido insultos y abucheos. Además, fuera de las canchas, el irlandés también ha sido objeto de ataques.

La historia de McClean comenzó en Derry, su lugar de nacimiento, ubicado en territorio del Reino Unido, pero en Irlanda del Norte. Allí comenzó a jugar en su escuela y después en el equipo de su ciudad natal, el Derry City Football Club. Debutó en la liga irlandesa, pero producto de sus buenas actuaciones deportivas, el Sunderland de la Premier League de Inglaterra lo fichó en el año 2011. Con el equipo inglés disputó dos temporadas y después fue llamado a la selección de Irlanda del Norte.

Sin embargo, sorpresivamente McClean rechazó el llamado y dijo que prefería esperar una convocatoria de la selección de Irlanda, pero integrada. Esa decisión le costó incontables insultos en su cuenta de twitter, algunos de ellos con amenazas de muerte. La FIFA estudió su caso y le permitió representar a la selección de su país vecino y, en mayo de 2012, Giovanni Trapattoni, técnico de la selección confirmó que McClean haría parte del combinado irlandés.

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A su vez, el propio James McClean, al ser cuestionado por su decisión, respondió: “miras alrededor como católico y ves todas las banderas británicas y escuchas las canciones de los fans y no te sientes en casa en lo absoluto”. Además, el futbolista volvió a ser blanco de críticas cuando se rehusó a usar el símbolo de la amapola (los denominados 'poppies' en inglés) del recuerdo, que para los ingleses representa una forma de recordar y rendir homenaje al personal militar británico que ha muerto en todas las guerras libradas por esa nación.

La negativa de McClean a usarlo hizo que fuera nuevamente amenazado y significó además su salida del Sunderland. Después, el jugador explicó que su decisión fue producto de su afinidad por su ciudad natal, Derry, escenario del 'domingo sangriento' de 1972, día en el que la policía británica disparó a un grupo de manifestantes que pedían la excarcelación de ciudadanos injustamente acusados de pertenecer al IRA. Ese día, murieron catorce personas y hubo decenas de heridos. Sobre lo ocurrido en esa fecha, tiempo después, se hizo una canción: Sunday Bloody Sunday de U2.

Cabe recordar que después de la Primera Guerra se desarrolló el conflcito por la independencia de Irlanda, y apareció el IRA para enfrentar al ejército británico. Al final, la isla quedó dividida en dos. El sur para los católicos independentistas y el norte para los protestantes unionistas. Entre las décadas de los sesenta y noventa, se desató una cruda ola de violencia en la isla, en especial en el norte de Irlanda. Este periodo conocido como “Los Problemas”, causó más de 3.000 víctimas. El propósito del IRA era la reunificación de Irlanda y la no intromisión de Inglaterra. La figura distintiva del IRA fue el pasamontañas.

Eso explica porque la fotografía de McClean junto a sus hijos ha llevado a que lo encasillen como un deportista hostil.  En contraste, los irlandeses le dedicaron una canción que, entre otros apartes dice: “Él no cantaría Dios salve a la reina ¡McClean! ¡McClean!”. La canción se convirtió en una de las más populares cuando juega Irlanda. Además, McLean es conocido por sus actos de caridad en Dublín y en su natal Derry, lo cual le ha mejorado la imagen a nivel local. Por lo pronto, McClean acató su nueva sanción de dos semanas sin paga y, al igual que sus compañeros, por la crisis del coronavirus espera el reinicio del futbol profesional en Inglaterra.

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