Recuento de los duelos en Barranquilla

La tendencia entre Colombia y Paraguay

Las últimas cinco veces que jugaron en el Metropolitano, la selección nacional nunca perdió. Si fuera por el orden de lo que ha sucedido desde 1989, este jueves se debería dar un empate.

La selección guaraní en uno de sus entrenamientos en la capital del Atlántico. AFP

Se puede mirar de atrás adelante o viceversa, y siempre habrá una misma conclusión: el partido entre Colombia y Paraguay, de este jueves, debería terminar en empate. Y no es jugar a ser vidente en un deporte en el que la predicción es un tema banal. Es mirar la tendencia que le da suelo a la anterior afirmación. Es buscar en los últimos 28 años y encontrarse que en Barranquilla, de los últimos cinco encuentros entre estas selecciones, tres han terminado con victoria para los locales y dos igualdades. Hasta aquí nada raro, nada que respalde lo primero. Lo curioso es que esas dos veces que se repartieron los puntos están coladas en medio de los triunfos cafeteros. El 17 de septiembre de 1989, en la eliminatoria para Italia 1990, nuestro país ganó 2-1 con goles de Arnoldo Iguarán y Rubén Darío Hernández. Paraguay se había ido adelante con un remate seco y potente de Alfredo Mendoza, imposible para el portero René Higuita en la primera parte. (Galería de imágenes Los 10 mejores jugadores en la historia del fútbol paraguayo)

Cuatro años después, camino a Estados Unidos 1994, un encuentro parco, monótono e incluso aburrido terminó sin tantos. Ya en 1997, para la Copa del Mundo de Francia 1998, Faustino Asprilla solucionó un duelo enredado con un misil que no pudo detener José Luis Chilavert. Sin afanarse, el Tino recibió un pase de Carlos Pibe Valderrama, amagó y sacó el latigazo. Pasaron siete años para que este partido se diera de nuevo en el Metropolitano. Y otro empate. Primero Freddy Grisales con un centro que se metió tras el desvío en un defensa. Más adelante Aureliano Torres concretando la jugada individual de Nelson Cuevas. Y el último: 12 de octubre de 2012, 2-0 a favor de Colombia.

Radamel Falcao García y sus manos pidiéndosela a Macnelly Torres, Falcao y el freno en seco para dejar pasar al defensor, el Tigre y su remate cruzado al ángulo derecho de Diego Barreto para el 1-0. Los manotazos con los zagueros, el movimiento leve para quitárselos de encima, la picada sutil de la pelota, el tacto de la mano en el pie y el 2-0. Esa vez, de manera altiva y digna, la selección ganó y se acercó más a Brasil 2014. Por ende, mirando los últimos duelos en la capital del Atlántico, el orden establecería que viene una igualdad. Pero así como está esta línea de los saltos, también hay una en la que, bajo la dirección del argentino José Néstor Pékerman, Colombia nunca ha perdido con Paraguay (cuatro victorias en la misma cantidad de encuentros). Por ese lado también se puede tomar y analizar. (En las eliminatorias, la historia favorece a Paraguay frente a Colombia)

Lo único cierto, alejado de las estadísticas y las secuencias, sean favorables o no, es que el fútbol es más que un simple juego con un balón, como dijo alguna vez el uruguayo Eduardo Galeano: es un momento de sensaciones y de ánimos, y eso, precisamente, es lo que lo hace tan impredecible, tan indescifrable así el pasado trate de marcar un posible camino en el futuro.