La historia detrás del Michael Owen jinete

Los caballitos de Owen, Rooney, Ferguson, la reina Isabel y Maturana

Las estrellas británicas del fútbol aman los puros de carreras y los suramericanos no se quedan atrás.

El exfutbolista inglés Michael Owen monta sus propios caballos, ahora probándose como jinete profesional según esta imagen de su cuenta de Instagram.

Causó furor que el famoso exfutbolista Michael Owen publicara en Instagram esta fotografía y contara que, a punto de cumplir 38 años de edad, está probándose como jinete de caballos de carreras pura sangre inglesa. No es un capricho de rico. Detrás de la novedad hay una larga historia del llamado “chico maravilla”, ganador del balón de oro en 2001 y estrella del Manchester United y el Real Madrid, entre otros equipos. Su amor por estos bellos animales viene de la tradición británica y de los secretos que le enseñó su ex técnico en el Manchester, sir Alex Ferguson, quien además de ser una institución en el fútbol lo es en el llamado “deporte de los reyes”.

Periódicos como el Daily Mail y el Racing Post han contado cómo desde hace unos 15 años, Owen se enamoró del turf y convenció a sus compañeros de club de asistir a los hipódromos y, en especial, participar de la temporada de Ascot, a la que asisten los más distinguidos caballeros y la reina Isabel II, legendaria propietaria de caballos.

El ex goleador de la selección inglesa es tan fanático de este renglón del deporte y la economía inglesa que con sus ganancias de futbolista construyó un moderno centro de entrenamiento para 150 purasangres en Chester -el Manor House Stables- con el que ya ha ganado millonarios premios en la aristocrática hípica de su país. Pero no es solamente un aficionado, sino un inversionista con respaldo financiero: uno de sus socios ha sido Andrew Black, el coopropietario de la casa de apuestas Betfair. Como jinete no le ha ido igual de bien hasta ahora. Apenas un segundo lugar y media docena de caídas sin lesiones graves. Él está feliz, aunque su esposa y sus cuatro hijos no mucho. Será algo esporádico, sin la exigencia diaria de un profesional de las riendas. 

Tras la senda de Owen, muchos jugadores de la Premier League de Inglaterra frecuentan las carreras, para apostar y para invertir en los potrillos con los mejores pedigrís. Un ejemplo, el también goleador inglés, Gary Lineker. El más ferviente cómplice de Owen en el negocio es el polémico goleador Wayney Rooney, a quien precisamente estos días los medios de comunicación ingleses, sobre todo los sensacionalistas, lo acusan de estar más pendiente de sus caballos que de su nuevo club -el Everton, que ocupa los últimos lugares de la liga- y de su rendimiento, pues a pesar de haber regresado al equipo desde el que saltó a la fama su rendimiento sólo le está dando para ser suplente.

Fue hace cinco años que Rooney decidió probar suerte y compró los potrillos Tomway y Bahamian Bountry como regalo de Navidad para él y para su esposa Coleen. Una inversión de más de cien mil libras esterlinas por dos de las mejores sangres del mundo del turf: Pivotal y Cadeaux Genereux. Eso aparte de gastar unas 20 mil libras de pensión, asistencia veterinaria y entrenamiento por año. Todo sin la garantía de que resulten campeones. Rooney hizo oídos sordos y cuando empezó en la actividad le dio crédito a su amigo Owen, que le cuida el patrimonio hípico: “Estoy muy contento. Michael nos ha enseñado las instalaciones a mi familia y a mí el mes pasado, y estoy muy impresionado por el trabajo del entrenador Tom Dascombe. Espero que Owen me haya aconsejado uno con tantos éxitos como los suyos”.

A Owen, Lineker, Rooney se les unieron Paul Scholes, Ryan Giggs, Gary Neville, Nicky Butt, Michael Carrick, John O'Shea, Wes Brown y Tom Cleverley. Una fiebre que se convirtió en tema de discusión dentro del Manchester United cuando todavía estaba de técnico Ferguson. Él con resultados y títulos se encargó de acallar las críticas y ahora, en su retiro, dedica a su vida a los purasangres.

No hay que olvidar que Ferfuson fue elevado por la Reina Isabel II al estatus de caballero por sus méritos deportivos y es autoridad en el mundo hípico porque sabe de sangres, de cruces, de cómo criar un puro de carreras, de cómo convertirlo en campeón. Lo demostró con Rock of Gibraltar, caballo con el que impuso el récord mundial de ganar siete premios grado I de manera consecutiva. Fue elegido el caballo del año en Europa en 2002.

Triunfos y millones en premios generan envidias. Tuvo una larga disputa judicial con John Magnier, exaccionista principal del Manchester United. Ferguson reclamaba la mitad de la propiedad del citado supercampeón, por los esfuerzos que había realizado para la formación del semental en sus años de potrillo. En cifras, el técnico exigía 140 millones de euros y su exsocio sólo le ofrecía un millón de euros por año como compensación. En venganza, Magnier le formó pleito por sus gestiones en la compra de varios jugadores del Manchester..

Quien da fe de la sapiencia hípica de Sir Alex es el extécnico de la selección Colombia de fútbol, Francisco Maturana. El británico fue uno de los maestros de Maturana, no sólo en materia futbolística sino hípica, cuando no sabía cómo hacerse a un buen caballo, cómo sostenerlo y cómo entrenarlo.

Maturana llegó a ser dueño de algunos de los mejores purasangres de Colombia. Por ejemplo, Durango, un potrillo que prometía ser el mejor del país y murió mientras lo operaban de una rodilla. En 2004, Maturana disputó el Gran Derby Colombiano con Memorial Day y fue segundo. Con él y con Cobra participó en el Clásico Internacional del Caribe.

Sin embargo, el cierre de los hipódromos nacionales lo obligó a vender sus animales a Ecuador y Panamá. Con Manzur Manzur, su último alazán, ganó a finales del 2011 el Derby de Ecuador y la Triple Corona de la hípica de ese país, pues ya se había impuesto en los clásicos nacionales El Estreno y La Polla.

Esta tendencia ha cautivado incluso a futbolistas suramericanos como el centro delantero peruano Claudio Pizarro, que tiene caballos en Inglaterra, y su colega Paolo Guerrero, que los cría en Perú.