"No tengo nada que esconder": presidente del PSG

Nasser Al Khelaifi declaró este miércoles ante la justicia suiza, en el marco de una investigación por corrupción.

Nasser Al Khelaifi, Presidente de beIN Media y del París Saint-Germain, tras su declaración de este miércoles en Berna.AFP

"No tengo nada que esconder": Nasser Al Khelaifi, presidente de beIN Media y del París Saint-Germain, declaró este miércoles en Berna ante la justicia suiza, que investiga las sospechas de que corrompió a Jérôme Valcke, entonces número 2 de la FIFA, para conseguir los derechos de retransmisión de dos Mundiales.

El catarí de 43 años compareció en calidad de patrón de beIN Media y dio explicaciones a lo largo del miércoles, después de una llegada discreta hacia las 9h30 locales (7h30 GMT), lo que le permitió escapar a las preguntas de una veintena de periodistas, entre ellos de la AFP, presentes delante del edificio judicial.

Después, con una sonrisa, Al Khelaifi hizo su primera declaración pública en este caso, ante los periodistas, hacia las 18h30 (16h30 GMT): "Pedí venir a Suiza para dar mis explicaciones. Estoy disponible para el fiscal general si quiere volver a verme. Vine tranquilo y me voy muy tranquilo".

El 12 de octubre el ministerio público suizo anunció que estaba investigando por "corrupción privada" desde el 20 de marzo de 2017 a Jerome Valcke, exsecretario general de la FIFA, ya suspendido diez años por otros casos de corrupción, y a Al Khelaifi "en relación a la concesión de los derechos a los medios de comunicación para los Mundiales de fútbol", refiriéndose a las ediciones de 2026 y 2030.

"Hemos comenzado a interrogar al acusado a las 09h45 (07h45 GMT) esta mañana en la oficina del fiscal general de Suiza. Nos llevará horas, por razones de traducción pero también por las numerosas cuestiones que tenemos y las respuestas que deseamos tener por parte del acusado", había señalado André Marty, portavoz del Ministerio Público de la Confederación Helvética (MPC), a unos 20 periodistas, a las puertas del edificio.

Después de la declaración, André Marty volvió a hacer declaraciones.

"El estatus del señor Al Khelaifi, según la ley suiza, no cambia. La primera declaración terminó pero es evidentemente posible, como en todos los procesos, hacer otra declaración, aunque por ahora no hay nada previsto", afirmó luego el propio Marty.

¿Qué viene ahora? Sin querer hacer un "pronóstico", Marty recordó que "habitualmente, estas investigaciones llevan años y años, no únicamente meses, fácilmente de tres a cinco años".

 

Valcke lo negó

 

Al Khelaifi no se había pronunciado desde el 12 de octubre porque reservaba sus explicaciones para el ministerio público suizo.

Valcke ya compareció ante la justicia suiza y se defendió de cualquier delito o infracción. "No he recibido nada de Nasser", señaló en L'Equipe el francés de 57 años.

La investigación fue abierta por "sospechas de corrupción privada, estafa, gestión desleal y falsificación de documentos", indicó el MPC el 12 de octubre, precisando que una operación "coordinada" fue llevada a cabo simultáneamente en Francia, Grecia, Italia y España, en el marco de este proceso.

El mismo 12 de octubre la oficina parisina de la cadena de televisión catarí beIN Sports fue registrada por los servicios de la fiscalía nacional financiera (PNF) francesa.

Un día después la policía italiana anunció haber registrado una mansión en Porto Cervo, en Cerdeña, que sería según los investigadores el "medio de corrupción" entre los dos hombres.

Según fuentes próximas a Al Khelaifi, las grandes líneas de su defensa se basan en la siguiene afirmación: "Los derechos de televisión solo conciernen a la zona Medio Oriente/Magreb y en estos países BeIN Media no tiene ninguna competencia. ¿Por qué Nasser Al-Khelaifi habría querido corromper a ciertos protagonistas cuando no tiene competencia?". 

Al Khelaifi está además en el punto de mira de la FIFA, que abrió una investigación preliminar el 13 de octubre, por este caso.

Además el PSG, del que es presidente desde la compra del club por parte de un fondo soberano de Catar en 2011, es objeto de una investigación por parte de la UEFA. 

El club es sospechoso de haber infringido las reglas del fair-play financiero (no gastar más de lo que se gana) con los fichajes de Neymar (222 millones de euros) y Kylian Mbappé (180).