Perú, con el sello de Ricardo Gareca

Colombia se jugará la clasificación al Mundial ante un equipo serio y aguerrido que tiene el sello inconfundible del técnico argentino.

Ricardo Gareca confía en llevar a Perú a un Mundial después de 36 años. / AFP

Al borde de los 60, Ricardo Gareca conserva esa melena leonina que lo acompaña desde que era un eximio goleador en América de Cali. Argentino hasta la médula, jugó en River Plate y Boca Juniors, privilegio de unos pocos futbolistas en este país. También vistió la camiseta de Vélez Sársfield. Fue un destacado futbolista, al punto de ser convocado por Carlos Salvador Bilardo a la selección albiceleste. Todos recordaron por estas horas aquel gol agónico a Perú, en las eliminatorias de 1985. No hubo premio para el Tigre. El Doctor lo dejó afuera de la lista para México 86.

Los peruanos nunca se olvidaron de él. Y, paradójicamente, este martes puede devolverles la felicidad después de aquella amargura que les hizo sentir en el Monumental hace 32 años. Gareca revolucionó el seleccionado inca. Este en su mejor momento, aunque le pese a Colombia.

Pocos imaginaban este escenario tan favorable cuando arrancaron las eliminatorias y Gareca se hizo cargo del equipo que dejó el uruguayo Sergio Markarián. En los cuatro partidos de 2015 sólo pudo ganarle a Paraguay (1 a 0 en Lima) y perdió contra Colombia, Chile y Brasil. El año pasado venció a Ecuador y a Paraguay, empató con Venezuela y Argentina, y cayó ante Uruguay y Bolivia. Sin embargo, debido a la mala inclusión del paraguayo Nelson Cabrera en la selección del altiplano, la FIFA le dio tres puntos que pueden ser vitales en su clasificación. Cuatro triunfos en diez partidos -uno ganado en el escritorio- parecía conducir a Perú a la historia de las últimas tres décadas y media. Sobre todo, tras otra derrota con Chile.

Pero algo había cambiado. Perú ya había mostrado signos de la recuperación futbolística en la Copa América del Centenario. Aprovechando la histórica técnica de sus jugadores y reforzados mentalmente por el cuerpo técnico de Gareca, ganó el Grupo B y venció a Brasil, nada menos. Colombia lo eliminó en los cuartos de final a través de la definición por penales. Sin embargo, aquella participación fue destacada en el medio. El Tigre había decidido borrar a los históricos Claudio Pizarro, Juan Vargas y Carlos Zambrano. A Jefferson Farfán, que estaba lesionado, le levantó la veda para el final del camino a Rusia. Y empezaron a tener protagonismo Aldo Corzo, Pedro Aquino, Renato Tapia, Andy Polo y Christian Cueva. Guiados por Paolo Guerrero, el capitán y centrodelantero empezó a remontar tras la revancha de los brasileños en Lima, ya bajo el comando de Tité. En 2017 los peruanos no perdieron un partido. Pusieron de rodillas a Uruguay, Bolivia y Ecuador, y empataron con Venezuela y Argentina de visitantes. Y ahora recibirán entonados a Colombia.

Al margen del duelo contra los argentinos, donde Gareca apostó a bloquear circuitos y marcar de manera escalonada a Lionel Messi con dos líneas de cuatro, un volante tapón y un delantero, Perú ya dejó de ser un equipo que sólo apostaba a la pelota larga en la búsqueda de Guerrero. Hoy es posible ver a la selección de la banda roja sobre el pecho blanco con pases cortos, conexiones en ataque y buena circulación en el medio. “Dentro del campo de juego los futbolistas pueden expresarse desde la técnica. Y les pedí que trataran de respetar esa idea tanto de locales como de visitantes”, explicó el Tigre. Los jugadores tomaron al pie de la letra su discurso. Lo dejan claro cada vez que saltan a la cancha. Si hasta dejaron de llevarse las manos a la cintura en los entrenamientos por una exclusiva exigencia del entrenador. Para Gareca eso es sinónimo de cansancio. “Y el rival no puede pensar que estamos exhaustos”, dice.

Quienes conocen al argentino desde los tiempos que dirigía Universitario saben que vino a cambiar el fútbol peruano. Si hasta pidió que se trabajara en las divisiones menores, ahora a cargo de su compatriota Daniel Amhed. La Federación Peruana de Fútbol invirtió US$7,5 millones en el proyecto.

Contra Argentina se vio un equipo aguerrido, corto, dispuesto a sostener el cero en su arco. Fue inteligente, pero no regaló audacia, y se apoyó en una defensa sólida, respaldada por el extraordinario arquero Pedro Gallese. Ante Colombia y en el estadio Nacional, la historia será diferente. Un triunfo clasificará a Perú al Mundial después de 36 años de ausencia. Y se espera un equipo más ofensivo, claro. Cueva, Christian Ramos y André Carrillo regresarán y potenciarán al equipo.

En Lima hay confianza extrema. A tal punto que el presidente de la FPF, Edwin Oviedo, ya anunció que Gareca continuará en el cargo si consigue el tan ansiado boleto a Rusia 2018. El Tigre, en tanto, está feliz. Como cuando gritaba los goles bajo el manto rojo del América en la década del 80. Y ya anda buscando una novia, más allá de que nunca se separó de su esposa Gladys. Es una de sus cábalas. Tocar a una mujer que está a punto de casarse trae buena suerte, dice el argentino. Lo hizo antes del choque con Uruguay y Perú, ahora top ten del escalafón FIFA, ganó 2 a 0 con goles de Guerrero y Édison Flores. En Colombia esperan que este martes no se repita.