Piqué meditó dejar la selección de España

El central catalán no ocultó el dolor que sintió durante los 23 minutos de entrenamiento que estuvo sobre el césped del campo principal de La Ciudad del Fútbol ante los insultos continuos y los cánticos en su contra desde la grada.

Gerard Pique, defensor de la selección de España. AFP

Gerard Piqué mostró su deseo de seguir jugando con la selección española, reconoció que en el momento que está viviendo, con el rechazo de los aficionados tras participar en el referéndum de Cataluña, meditó dar el paso a un lado, así como no cumplir su palabra y seguir tras el Mundial 2018.

Fue un anunció que realizó Piqué en Shkoder (Albania), el 9 octubre de 2016, tras un partido de clasificación para el Mundial de Rusia. ""Me cansa que se dude de mi compromiso. El Mundial de Rusia va a ser mi última competición con la selección y espero vivirlo con muchas ganas", dijo en la zona mixta del Loro Borici Stadium.

En su comparecencia en La Ciudad del Fútbol, tras mostrar su deseo de seguir jugando para España y admitir que pensó estos días la posibilidad de dejarlo, sorprendió replanteándose su situación en el futuro y poder seguir tras la cita de Rusia.

"Sí, me he planteado dar un paso al lado pero hay que valorar todas las opciones y valorándolo mucho creo que lo mejor es continuar y aceptar el reto de dar la vuelta a la situación. Irse ahora sería dar la razón a toda esa gente, que no creo que haya una mayoría, que entiende que la mejor solución es silbar e insultar. No les voy a dar ese lujo de irme y que se sientan ganadores. Siento que hay mucha más gente que desea que me quede", dijo.

"También me he planteado continuar tras el Mundial de Rusia. Me quiero ir y cerrar mi etapa de la mejor manera posible. Son casi diez años, un tercio de mi vida, y no me quiero ir por la puerta de atrás sintiendo que la cosas acaban mal. Para mí este equipo el cuerpo técnico y toda la gente que forma parte de la Federación son como mi familia. En España mucha gente me tiene como un jugador que siempre lo ha dado todo y quiero continuar por ellos, aunque algunos no vayan a cambiar su opinión y me vayan a silbar. Pero me siento fuerte para dar la vuelta a todo", añadió.

El central catalán no ocultó el dolor que sintió el pasado lunes durante los 23 minutos de entrenamiento que estuvo sobre el césped del campo principal de La Ciudad del Fútbol ante los insultos continuos y los cánticos en su contra desde la grada.

"El primer día a puertas abiertas el entreno fue difícil porque obviamente no te gusta que la gente que apoya y anima a tu equipo esté en tu contra. Recibir silbidos e insultos no es del agrado de nadie pero es un reto para mí darle la vuelta", argumentó.

Piqué está convencido de que expresándose públicamente como hizo en una larga rueda de prensa, la mayoría de aficionados españoles entenderán su manera de pensar. "Hay mucha gente en España que mediante el diálogo pueden entender cómo me siento y expreso, que a partir de ahí que yo pueda pensar de una manera u otra mediante respeto y coherencia puede llegar todo a buen puerto".

Y demostró que su mente está en conseguir el pase al próximo Mundial. "Estoy aquí porque el míster lo decide y mis compañeros también. Para ayudar en todo lo que pueda en el campo. El viernes estamos delante de un objetivo por el que llevamos peleando más de un año. Nos tenemos que centrar en vencer y estar virtualmente clasificados".

Una vez más, pidió que nadie dude de su compromiso con la selección española que ha demostrado desde sus categorías inferiores. "Es imposible poner en duda mi compromiso, llevo aquí desde los 15 años y considero esto una familia junto a compañeros, doctores, fisios, empleados de la federación y gente de prensa".

"Considerarlo una familia es una de las grandes razones por las que sigo. Mi compromiso con la selección ha sido el máximo, me duele que haya dudas porque me siento muy orgulloso de estar con la selección española, de formar parte de un grupo de jugadores únicos y lograr éxitos junto a ellos. Mi mensaje a la afición es que no dude de mi compromiso", agregó.

Sobre el clima que hay en su contra, Piqué ve muy complicado que se puede detener, pero piensa que tras hablar habrá gente que piense en su comportamiento. "Estoy convencido que todos los pitidos es difícil que paren y que pitan cuatro pero se escucha mucho. Al menos que vean que es razonable lo que planteo".

Por eso pidió apoyo en Alicante el viernes y en los próximos partidos que dispute con España. "Si fuera aficionado de la selección y puedo decidir entre animar y ayudar al equipo o pitar a Piqué optaría por animar. Ya no es por mí, es por mis compañeros por los que me siento incómodo, que no merecen vivir como a un compañero suyo le pitan por los estadios de España".

Piqué se definió como "una persona coherente" que defiende lo que piensa y fue comprensivo con los que no opinan como él. "Entiendo que muchos piensen distinto, solo pido que respeten mi opinión, que nos sentemos a dialogar entre todas las personas, no solo los políticos"

"Quiero intentar buscar la solución, que es trabajar al máximo en el terreno de juego, dar el mejor rendimiento posible para que el equipo gane y que la gente vea que me siento muy orgulloso de estar aquí", sentenció.