Real Madrid logra una clasificación agónica a semifinales de Champions

Un gol de Cristiano Ronaldo, de penal, le dio el pasaje al cuadro merengue entre los cuatro mejores del torneo más importante de clubes de Europa.

Cristiano Ronaldo celebra el gol que le dio la clasificación al Real Madrid a semifinales. AFP

Todo se acabó con una jugada polémica. Medhi Benatia se fue encima de Lucas Vásquez y lo tumbó dentro del área. El reloj marcaba el minuto 92 y la Juve ganaba 3-0. El árbitro Michael Oliver señaló el punto blanco: penalti a favor del Real Madrid. Unos asentían con la cabeza otros criticaron la decisión. Los jugadores del equipo de Turín se fueron encima del árbitro, Gianluigi Buffon salió expulsado. El control del partido que estaba en manos de los italianos pasó a un segundo plano. Cristiano Ronaldo, con un remate potente al palo superior izquierdo de Wojciech Szczeny, anotó un gol que le dio el pase a la escuadra blanca a las semifinales de la Liga de Campeones.   

Apasionante, palpitante, punzante. Así fue el primer tiempo del partido de vuelta de los cuartos de final entre el Real Madrid y la Juventus en el Santiago Bernabéu. Los italianos tenía la obligación de proponer porque el marcador lo tenía contra la pared (3-0). Y no se amilanó en ningún momento. Salió en búsqueda de los caminos que lo dejaran enrutado en una gesta que pocos ven como posible: remontar tres goles contra los merengues en la capital española. Pero encontró el rumbo más rápido de lo pensado. Solo habían pasado dos minutos y Mario Mandzukic ya había puesto a celebrar a los italianos. Aprovechó un centro de Khedira y de cabeza anotó el primero del partido. Alegría para muchos, amargura para otros tantos.

Caras incrédulas se observaban en el escenario. Un primer gol que ponía a temblar las piernas de los más experimentados, de esos jugadores que están acostumbrados a afrontar partidos de esta índole y que saben que cualquier despiste puede cambiar el rumbo de una serie. Solo habían pasado dos minutos y ya la diferencia se acortaba. Parecía venirse un vendaval italiano. El gol dejó un aire de esperanza en los jugadores de la Juventus, que soñaban con una epopeya, una más para Italia, que recién 24 horas antes vibró con un encuentro inolvidable entre la Roma y el Barcelona, que terminó con la remontada romana.

Juventus continuó encima del Real Madrid. Ahogándolo, presionándolo. Dejando claro que en el fútbol actual no se gana de nombre y que si van a quedar eliminados los dirigidos por Zidane tenían que sufrir y emplearse a fondo para hacerlo. Gonzalo Higuain tuvo el segundo, pero no alcanzó a definir. Las jugadas de peligro se generaron antes de los 15 minutos y muchos empezaban a comerse las uñas, porque el Madrid que saltó al Bernabéu se parecía más a ese equipo irregular que ha naufragado en la Liga, que aquel que venía deslumbrando en la Champions. Sin embargo, después del minuto 15 los locales nivelaron el encuentro, se acercaron con Cristiano Ronaldo y con Isco. Fueron minutos en los que respiraron con tranquilidad y los nervios de los primeros minutos parecían diluirse.

Pero esa calma no duró por mucho tiempo, porque la Juve volvió a irse encima. Y al minuto 37, nuevamente aparecieron las caras de incredulidad en el Bernabéu. Un nuevo centro por zona derecha fue aprovechado por Mandzukic: cabezazo y gol. Un tanto que hacía ver lo imposible más posible, que ilusionaba a los seguidores 'bianconeros'. Y con ese anhelo los italianos afrontaron los últimos 45 minutos. Los blancos intentaron sacudirse, Zinedine Zidane le dio ingreso a Asensio y a Lucas Vázquez. Quería más presencia ofensiva, no se dio. Se estrellaron constantemente con la zaga italiana y ahí se morían las oportunidades.

Y la Juventus, con ese sueño intacto y tan cercano de igualar la serie, espero y buscó contragolpear. El camino de la igualdad llegó al minuto 60, ese fue el instante en el que el Bernabéu parecía quedarse sin fanáticos. Un silencio sepulcral lo invadió: error de Keylor Navas, tras un centro por el costado derecho, el balón le quedó a Blaise Matuidi, quien remató y marcó un 3-0 que una hora antes parecía una quimera. Ese gol fue un golpe a la quijada de los merengues, que cada vez que le llegaban parecían inseguros, desorientados. Un mar de nervios rondaba por el área del Real Madrid.

El juego se veía encaminado para definirse en el tiempo suplementario, pero a falta de 40 segundos llegó la jugada polémica. Real Madrid apenas se había acercado en tres oportunidades previas, en una de ellas Buffon salvó a la visita. El penal para el Real Madrid, lo cobró Cristiano Ronaldo, gol. El Santiago Bernabéu volvió a respirar, la alegría, el entusiasmo y la emoción se tomaron a los fanáticos de un equipo blanco, que agónicamente avanzó a las semifinales de la Liga de Campeones junto con el Bayern Múnich, Liverpool y Roma.