¡Sueño cumplido! Colombia clasificó a Rusia 2018

Con goles de James Rodríguez y Paolo Guerrero, cafeteros e incas igualaron en el estadio Nacional de Lima 1-1. La tricolor llegó a 27 puntos y avanzó a su sexto Mundial en la historia.

David Ospina y Falcao celebran la clasificación de Colombia al Mundial de Rusia. AFP

El sufrimiento acompañó a Colombia hasta el final. Los fantasmas del partido de Paraguay regresaron en el momento en el que Paolo Guerrero anotó el gol al minuto 75, pero se supieron afrontar. Los dirigidos por Pékerman se plantaron bien, contuvieron al seleccionado inca y cuando el árbitro central Sandro Ricci pitó el final del encuentro la ilusión, la alegría y la algarabía se tomaron el estadio Nacional de Lima. En ese momento poco interesaba el resultado 1-1, lo único que importaba era que Colombia se clasificaba al Mundial de Rusia, el sexto en su historia. La generación de Falcao, James, Ospina, Arias y Cuadrado lo volvió a hacer. Pusieron el país de cabeza el jueves y este martes lo llevaron al cielo. 

"Sufrimos mucho, no fue un partido fácil, pero logramos rehacernos del resultado adverso en Barranquilla y clasificamos", dijo Radamel Falcao, quien retomó frente a Venezuela la titularidad en el seleccionado nacional. Fue clave contra Brasil y marcó el tanto que abrió el marcador en Barranquilla frente a Paraguay. Con él los delanteros regresaron al gol en Colombia. Se acabó la sequía. Hace cuatro años fue la figura y llevó al seleccionado nacional al Mundial. Ahora cuenta con un compañero de aventuras que es James Rodríguez. Su compañero fiel, el que lo conoce de esas épocas brillantes en Porto y Mónaco.  

El de este martes en Lima, Perú, se sabía iba a ser un partido cerrado. Pero cuando eso sucede se saca la experiencia y se le mete garra, alma y corazón. Aparecen esos jugadores de experiencia para cortar el juego del rival, volver la transición del encuentro más lenta. Controlando desde la primera línea del terreno de juego. Evitando que se junten los jugadores habilidosos y creen peligro sobre la portería. Eso hizo Colombia en el primer tiempo, cortó las sociedades de Perú. Dávinson Sánchez controló a Paolo Guerrero, Cristian Cueva no pudo juntarse con André Carrillo, quien fue bien contenido por Frank Fabra y James Rodríguez.

Los incas sufrieron el primer tiempo, tuvieron la posesión del balón, pero la táctica colombiana obligó a que ese control no sirviera. Se hizo de lado a lado en la zona defensiva, con los defensores siempre levantando la cabeza buscando un espacio, pero al ver la muralla amarilla optaban por lanzar un pelotazo dividido, para que Guerrero intentara bajar el esférico y crear opciones cerca a la portería de David Ospina. Sin embargo, la única aproximación de los peruanos fue a los 39 minutos. Centro de Carrillo y cabezazo desviado de Guerrero. 

Los colombianos, que salieron con un 4-4-2, apostando por Duván Zapata y Falcao en el ataque, tuvieron en el delantero caucano el jugador más incisivo. El jugador de la Sampdoria corrió como nunca había corrido, metió el alma y dejó las piernas en el terreno de juego para ser la pareja perfecta del ariete del Mónaco. No solo lo fue, sino se erigió como figura. Brilló con luz propia y fue el que generó las aproximaciones del combinado nacional. Rápidamente se ganó el cariño de un pueblo, que a lo largo de los 90 minutos se mordió los dedos, se cogió la cabeza, pero nunca perdió la ilusión. 

Y esa esperanza creció al minuto 55, pase forzado de Falcao a James. El mediocampista sacó un remate rastrero al palo izquierdo de Gallese y gol. Como hace cinco años volvía a marcar en la capital peruana, pero este tanto hinchó el pecho de los colombianos y desgarró sus gargantas. Fue una anotación que hizo volar a todo un pueblo a Rusia, a vislumbrar sus estadios y a conocer un poco más de esa cultura maravillosa que tiene el gigante europeo. Muchos levitaron, se sintieron en las nubes con ese disparo de James que terminó en el fondo de la red de un estadio Nacional que enmudeció.

A la vez llegaron los goles de Brasil. Colombia contramarcaba el tiquete. Nunca estuvo por fuera a lo largo de los 90 minutos. Paulinho y Gabriel Jesus enterraban en Sao Paulo al seleccionado chileno, que tenían puestos sus ojos en Lima. En el resultado de Colombia, pero apareció la viveza de Paolo Guerrero. Cobró un tiro libre que era inderecto de manera directa al minuto 75 y Ospina, que voló para intentar contener el balón, lo tocó y habilitó la jugada. Gol de Perú y llanto del campeón de América. Hasta el minuto 90 se mantuvo el sufrimiento, la angustia. Pero cuando Perú se dio cuenta que el resultado le servía paró los ataques. Hizo pases de lado a lado como al inicio del partido y fin. Colombia al Mundial de Rusia 2018.