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El hasta ayer líder del club carioca Vasco da Gama se rapó la cabeza al cero y anunció su adiós después de pasar de la gloria al abismo en unos pocos minutos en el partido de vuelta de las semifinales de la Copa de Brasil.
El 'Animal' se echó el equipo a la espalda y remontó la eliminatoria contra el Sport de Recife al marcar dos goles en el partido del pasado miércoles, que igualó el marcador de 2-0 de la ida y forzó los penaltis.
En el primero de la tanda, el veterano delantero mandó la pelota al cielo y sumió a su equipo en el infierno de la eliminación.
Él, que pasó por todo tipo de vicisitudes y desventuras en su carrera deportiva y personal, no pudo soportar la presión de un gol fallado y anunció el fin de su carrera, que, en principio, iba a prolongarse hasta el final del presente campeonato brasileño, que termina en diciembre.
El presidente del club, el también polémico Eurico Miranda, no quiso aceptar la controvertida decisión e inició una batalla que, probablemente se prolongará durante semanas.
A base de goles, Edmundo ganó el respeto de la afición de los equipos por los que pasó, entre los que destacó en el Vasco da Gama, con el que fue el máximo goleador de la liga brasileña en 1997 y el Flamengo, en el que formó el llamado "ataque de los sueños" junto a su antiguo amigo y después feroz rival Romario.
Pero fue en el Palmeiras con el que obtuvo sus mejores saldos goleadores y sus mejores resultados. Ganó dos ligas en 1993 y 1994, en el equipo entonces dirigido (como en la actualidad) por Vanderlei Luxemburgo, con el que acabó en los tribunales por deudas.
En aquellos años, se ganó el apodo 'El Animal' por sus indisciplinas, salidas de tono y problemas con la justicia por agresiones y graves incidentes protagonizados fuera de las canchas.
Su carácter le impidió triunfar en Italia, donde vistió, entre otras, la camiseta de la Fiorentina, al lado de astros como Batistuta o el portugués Rui Costa.
En la 'Fiore' marcó 38 goles en 43 partidos, pero salió del equipo antes de tiempo porque no quiso perderse el Carnaval de Río de Janeiro, fiesta a la que acude puntualmente cada año para desfilar en el Sambódromo.
El Carnaval se volvió a cruzar en su carrera en 2001, cuando vestía la camiseta del japonés Verdy Tokio.
El delantero se lesionó en el pie, viajó a Brasil para operarse y al día siguiente, se fue en muletas al Sambódromo. El Verdy rescindió el contrato y fue vendido a otro japonés, el Urawa Red Diamonds.
Su mayor escándalo fuera de las canchas ocurrió en 1995, año en el que un tribunal brasileño le condenó por su responsabilidad en un accidente de tráfico en el que murieron tres personas.
Tuvo que cumplir cuatro años de condena en régimen de libertad condicional. A estas polémicas sumó otra detención por conducir ebrio y problemas con la justicia por agredir a un fotógrafo en Ecuador.
Con 138 goles en el total de sus participaciones en el campeonato brasileño, Edmundo cierra su carrera como tercer máximo artillero de la liga, sólo por detrás de otros ilustres jugadores del Vasco, Roberto Dinamita (190 goles) y Romário (154).
Precisamente Romario se convirtió en su mayor enemigo en sus últimos años de carrera y protagonizó con él innumerables intercambios de insultos a la altura del tamaño de sus egos.
La sombra de astros como el 'Baixinho', Bebeto, Rivaldo y Ronaldo le cerraron el camino a un puesto de titular en la selección. Tuvo que conformarse con ser suplente en importantes citas como en el Mundial de Francia 1998, en el que sólo pudo jugar unos minutos en un par de partidos, entre ellos, la final.