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El clásico joven de México: América contra Cruz Azul o viceversa; el orden de los factores no cambia el resultado. Es un duelo que viene de hace mucho: ya ha sucedido y sigue sucediendo, como los vientos, como las lluvias, como los sueños. Se viene jugando hace más de medio siglo, en tantas formas, con tantos hombres. A pesar de las guerras, dictaduras y euforias. La verdadera rivalidad de estos dos equipos arrancó en la final de la Liga de México en 1971 y se extiende hasta la actualidad, hasta la serie por el título de 2018, que contará además con presencia colombiana en ambos bandos.
Matheus Uribe, Andrés Ibargüen y Roger Martínez estarán presentes por las Águilas del América. De los tres, Uribe es el de mayor regularidad en la plantilla del equipo de la capital mexicana y el único con puesto fijo en esa zona medular. A lo largo de la temporada ha sido un jugador fundamental, no tanto por los goles sino por su aporte tanto defensivo como ofensivo: sin el balón es un hombre que se pone la armadura, guerrero, lucha cada balón. Con el esférico, es creatividad, visión y, de vez en cuando, magia. Son 18 apariciones en esta liguilla, 17 de ellas como titular, en las cuales su aporte se ha centrado más en la generación de juego y en las asistencias.
“Hay que ser realistas: el América es el equipo más grande. Tenemos que hacer respetar nuestro escudo y debemos ser campeones a toda costa”, dijo el mediocampista amtioqueño, quien solo piensa en ganar. Su mente está enfocada en levantar el título con las Águilas, es su anhelo, su sueño. “Tenemos mucha actitud y ganas. Todos estamos al 150 %. Queremos levantar esta copa y de la mano del profe, de la gente y de todos, vamos por eso. Ya es hora de que América levante otro título. Sería muy lindo darles esa alegría”.
Por su parte, Ibargüen y Martínez también han aportado a esta campaña que está haciendo el América, que terminó en la segunda posición en la fase regular, a tres puntos de Cruz Azul. El primero ha perdido el protagonismo con el paso de las fechas. En la liguilla final solo fue tenido en cuenta por el entrenador Miguel Herrera en los partidos de ida contra el Toluca (cuartos de final) y Pumas (semifinal). Aun así, ha marcado tres goles y siempre intenta desequilibrar con su velocidad, así como lo hizo en su momento con Nacional y con Racing. Mientras que Martínez, que ha sido un hombre fluctuante, va y viene en los oncenos titulares, se hizo presente con sus goles en los partidos de vuelta frente al Toluca y Pumas. Cuando tiene la oportunidad, concreta.
Sequía azul
Andrés Rentería, a pesar de los pocos minutos que ha jugado, está entre los hombres que hoy buscarán el octavo título para Cruz Azul. El delantero, que jugó en 2012 en Atlético Nacional, ha estado en nueve juegos y solo ha sido titular en dos oportunidades. Sin embargo, ha marcado dos goles, ambos durante la fase regular.
A pesar de los pocos minutos, Rentería ha sido hombre de confianza del entrenador Pedro Caixinha. Ambos salieron campeones con Santos Laguna del Clausura 2015 y el estratega fue quien lo llevó a Cruz Azul, pero por el buen momento del delantero uruguayo Martín Cauteruccio, quien ha marcado cinco goles, fue relegado.
Lo más difícil de una mala racha es ser consciente de que se está en una; después de eso lo complicado es saber cómo afrontarla para superarla. Dos décadas completas han pasado. Exactamente 21 años desde que Cruz Azul quedó campeón de la liga de México. Hace 7.676 días levantó su octavo título, al ganarle en la final a León.
Los últimos días los medios mexicanos han hecho hincapié en lo lejano de esa conquista, en 1997. Incluso el diario El Universal de ese país sacó un artículo nombrando todo lo que pasaba en el mundo y en México desde que la Máquina Celeste levantó su última corona: el sorteo del Mundial de Francia 1998, derrumbes e incluso el estreno de la película Titanic; todo eso pasó hace 21 años.
El entrenador portugués, de 48 años, es quien encabeza todas las ilusiones de la hinchada cementera. Desde 2010 es entrenador y ya ha disputado cinco finales, de las que salió victorioso en cuatro. En este torneo su equipo fue el mejor de la liguilla, al lograr 36 puntos.
Esta final será la decimocuarta ocasión en la que el primero y el segundo de la fase regular llegan a pelear el título. Hasta en esa estadística se han fijado los cementeros. De esas 14 veces ha salido campeón en diez el equipo que más ha sumado. Esta noche la Ciudad de México se paraliza: en el Estadio Azteca, Cruz Azul y América jugarán los primeros 90 minutos de una histórica final.