
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
No importó el futuro cercano, solo el presente. A segundo plano, por 90 minutos, quedaron las semifinales de Copa Libertadores. Con un golazo salvador de Sebastián Villa, Boca Juniors empató 2-2 ante River Plate en la Copa Diego Maradona y enderezó el camino tras la infantil expulsión de Jorman Campuzano a 25 minutos del final.
La roja del colombiano fue el punto de quiebre del partido: los xeneizes ganaban 1-0 gracias a un gol de Wanchope, pero Campuzano agredió sin pelota a Matías Suárez y dejó a su equipo con diez hombres. Ya jugaba gratis tras un codazo a la garganta de Jorge Carrascal en la primera parte. Se le soltaron los cables a Campuzano en La Bombonera.
Girotti, arrodillado, anotó de cabeza el empate (74′). Y tres minutos después, otra vez de cabeza, Santos Borré aprovechó un gran centro de Nacho Fernández y decretó el 2-1 parcial. Las cámaras enfocaron a Campuzano, quien con ojos vidriosos era el villano del partido.
Pero a cuatro minutos del final, tras una gran jugada de Carlos Tévez, Sebastián Villa, tan criticado en el pasado por sus fallas en la definición, quedó mano a mano y le picó con delicadeza la pelota a Armani y dejó cifras concretas en La Bombonera.
Jorge Carrascal tuvo un primer tiempo destacado con un remate a una pelota que se estrelló en el palo, mientras Cardona no tuvo el mejor de sus días. Frank Fabra fue suplente. Los colombianos fueron protagonistas en el Superclásico y se sacaron chispas entre ellos.