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“Contra Ecuador, la tenencia de la pelota es vital”: Luis Fernando Suárez

El entrenador antioqueño, quien clasificó al combinado de la mitad del mundo al Mundial de Alemania 2006, hizo un balance positivo del proceso de Carlos Queiroz al frente de la selección de Colombia, que el martes juega en Quito por la cuarta fecha de la eliminatoria hacia Catar 2022.

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Sebastián Arenas
17 de noviembre de 2020 - 07:48 p. m.
Suárez llevó a Ecuador a su mejor resultado de la historia: octavos de final del Mundial de Alemania 2006.
Suárez llevó a Ecuador a su mejor resultado de la historia: octavos de final del Mundial de Alemania 2006.
Foto: EFE - JosÈ J·come
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Osvaldo Juan Zubeldía era un obsesivo de la disciplina y de analizar al rival para tener más posibilidades de ganar los partidos. Bajo esas directrices, conquistó el título del campeonato colombiano de primera división en su temporada inicial dirigiendo a Atlético Nacional, en 1976. En 1981 volvió a consagrarse con un plantel de jugadores que años más adelantes se convertirían en renombrados entrenadores. Entre ellos, Francisco Maturana, Hernán Bolillo Gómez, Eduardo Retat, Norberto Peluffo, Pedro Sarmiento y Luis Fernando Suárez Guzmán.

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Suárez Guzmán fue un correcto defensor central con una buena visión de juego desde atrás, que luego trasladó a los banquillos técnicos. Aprendió conceptos de Zubeldía, aunque reconoce que su mayor mentor es Francisco Maturana. A él, con quien triunfó en la Copa Libertadores de 1989, lo asistió entre 1995 y 1997 en la selección de Ecuador y un año después en Millonarios. “Es la persona que más ha guiado mi camino”, admite el hombre que en 1999 se hizo cargo de la selección de Colombia juvenil que triunfó en el Torneo Esperanzas de Toulon. Ese mismo año también encaminó a Nacional a una nueva estrella.

Estuvo bajó las enseñanzas de Zubeldía, pero Suárez se inclinó más por la escuela de César Luis Menotti, porque considera que lo más importante del juego es “que sea agradable para la vista. Uno siempre debe estar pensando en para quién juega, que lo que uno proponga le guste a quien vaya a verlo”. Con esa mentalidad, se convirtió en uno de los estrategas colombianos con mayor reconocimiento internacional, pues clasificó a dos selecciones a la máxima cita de la pelota.

A Honduras, a la que además llevó a los Juegos Olímpicos de Londres de 2012, la orientó en Brasil 2014. A Ecuador le brindó su mejor resultado en la historia: la condujo a la Copa del Mundo de Alemania 2006, en la que venció a Polonia y Costa Rica y obtuvo un cupo para octavos de final, fase en la que perdió 1-0 contra Inglaterra. Luis Fernando Suárez conoce las fortalezas del balompié ecuatoriano, a las que se enfrentará Colombia el próximo martes (4:00 p.m., Gol Caracol). En diálogo con El Espectador se refirió a la manera en la que cree que deben jugar los dirigidos por Carlos Queiroz en Quito, y analizó las debilidades del combinado que ahora tiene como DT a Gustavo Alfaro y que lleva dos victorias en la eliminatoria.

¿Qué fortalezas del juego de Ecuador ha observado en sus primeros tres partidos de la eliminatoria?

Sobre todo lo que le vi en el segundo encuentro, cuando jugó de local en Quito. Tiene velocidad, juventud y la potencia que siempre los ha caracterizado. También aprovechan bien el tema de la altura: así lo demostraron en la victoria 4-2 contra los uruguayos, sobre todo terminando los tiempos, que son los momentos en los que quedan en evidencia los jugadores que no están adaptados a ella. En el acto de buscar rápido el arco contrario, hicieron cosas interesantes, a pesar de que es un equipo nuevo y son pocos los que, por su experiencia, sostienen el conjunto. Tienen bases en el temple que han demostrado en el pasado, y están motivados.

¿Y sus debilidades?

Su mayor falencia puede ser que no tenga mucha experiencia, pero eso depende de cómo lo aproveche el entrenador.

¿Entonces considera que Colombia puede sacar ventaja teniendo en cuenta que posee futbolistas más experimentados?

Puede ser. Es una situación en la que uno puede pensar que el colombiano sabe manejar los aspectos que acabo de mencionar. El uruguayo le tiene mucho temor a la altura, mientras que el jugador colombiano creo que está más adaptado, sin olvidar que la mayoría militan en Europa. Poseen la huella de jugar en la altura, a la cual no le tienen tanto miedo. Colombia ha tenido buenos resultados en Quito. La altura no es tan ventaja para Ecuador contra Colombia, como sí lo puede ser frente a otros equipos como Uruguay, Brasil y Argentina, que, aunque le ganó a Bolivia en La Paz, le cuesta mucho en la altura.

¿Cuál es el ADN del futbolista ecuatoriano?

Tienen una característica de raza: son muy potentes. La mayoría de los jugadores son de raza negra y, dependiendo la región, son diferentes. Son distintos los de la altura a los de Esmeraldas, que son más parecidos a las personas de Tumaco o Buenaventura, en nuestro país. La velocidad que tiene el jugador ecuatoriano es buena y han aprendido mucho de distintos aspectos futbolísticos. El desarrollo que han tenido en los últimos veinte años ha sido sideral, gigante. Antes les costaba entender propuestas tácticas y ahora, me parece, son mucho más aplicados y poseen experiencia internacional. Nosotros siempre trabajamos con futbolistas del medio local y ahora una gran mayoría juega afuera, pero tampoco dejan de lado los que militan en la liga local. Hay unos de Independiente del Valle, de la Liga Deportiva Universitaria de Quito, de Emelec y de Barcelona. Entonces, esa situación les da para pensar en que el hecho de aprovechar la altura es muy importante.

(Francisco Maturana: “A la selección Colombia procuro no verla”)

¿Cuál es el proceso que han realizado clubes como Liga de Quito e Independiente del Valle para obtener éxitos internacionales?

Son clubes que han hecho cosas totalmente diferentes, incluso a nivel local. Está el caso de Liga de Quito, que terminó siendo campeón de la Copa Libertadores y la Sudamericana. Es un club de socios muy organizado: parecido a lo que es el Deportivo Cali aquí en Colombia. E Independiente del Valle es una clara muestra de cómo se deben hacer las cosas. Es una institución que tiene una propuesta bastante buena desde la base, que trabaja de manera seria en las divisiones menores, no solo para formar futbolistas sino personas integrales. Por esas razones ha obtenido los buenos resultados recientemente. No me atrevería a decir que eso es producto de una propuesta de país, más que una de clubes. Obviamente, en determinado momento esos procesos los puede aprovechar el entrenador de la selección. Los debe aprovechar.

Volviendo a Colombia, ya hablamos de la experiencia que poseen sus jugadores. ¿En qué aspectos del juego podría ser superior a Ecuador?

La experiencia de la anterior convocatoria le pudo haber servido mucho para sacar conclusiones importantes, porque hubo dos propuestas futbolísticas diferentes. Una en la que se jugó bastante bien, como recordando ciertas cosas que se hacían en años anteriores, cuando se le ganó a Venezuela. Otra en la que se hicieron más cosas desde el carácter, el apretar dientes y no bajar los brazos, lo cual me parece que es bueno. Debe ser interesante que el entrenador analice esos recuerdos. Contra Ecuador, creo que hay que empezar a manejar los ritmos desde el principio y no dejar llevar el partido al ámbito de la intensidad, sino tener mucho más la pelota. El que la tiene puede controlar los tiempos, no debe haber únicamente un ritmo vertiginoso. La tenencia es vital, necesaria y Colombia tiene muy buenos elementos para practicar ese juego. Eso es lo más importante.

¿Qué otras variables se deben tener en cuenta?

El juego depende de muchas variables. Uno tiene que ser creativo y proactivo, porque tiene que entender cómo juega su equipo y leer al equipo rival. Eso lo hace uno durante la semana o el mes o dos meses antes, si se trata de una selección. Y todo depende de lo que se presente en el partido. De pronto estás leyendo algo y una jugada, una circunstancia o un cambio del técnico contrario te hacen pensar en cambiar. Por lo tanto, si hay algo para decirle al jugador es que tiene que ser muy inteligente y consciente de que el juego cambia y de que, por consiguiente, él también tiene que cambiar su forma de jugar. Esos son los futbolistas que verdaderamente son inteligentes: los que leen el juego y son capaces de cambiarlo.

¿De qué manera se debe entrenar para lograr eso?

Siempre he pensado que el entrenamiento debe ser integral y buscar todo en cada una de las circunstancias que se viven en él. Yo no puedo separar todo; es más, yo sumo todo. Hoy, más que nunca, pienso que la parte del neuroentrenamiento es muy importante. Entonces, tengo que mezclarlo con la parte física, técnica y táctica, y entre ellas se deben complementar. Lo más importante es ir de menos a más y no dejar de lado nada: no se puede solo trabajar la parte ofensiva y no la defensiva. Hay que laborar en las dos y también en las transiciones. Si se han tratado todos los aspectos, uno puede estar relativamente tranquilo de lo que puede llegar a hacer el equipo en el partido.

¿Qué análisis hace del proceso de Carlos Queiroz al frente de la selección de Colombia?

A él lo avalan los resultados. Ha tenido muchas más victorias que derrotas y una propuesta futbolística en la que siempre la selección se ve compacta, y defensiva y ofensivamente clara. Lo que se vio en la Copa América de Brasil del año pasado es que intentaba, como antes se hacía, comenzar a armar el equipo desde la defensa hacia el ataque. Me parece que el tema de la pandemia le cortó el trabajo que podría hacer para seguir evolucionando en la parte de ataque, pero lo que yo he visto, y lo que ha mostrado en los encuentros pasados, es que ya reconoce mucho más a algunos jugadores dentro de lo que es esa situación de armar de atrás hacia adelante. En términos generales, ha sido positivo lo hecho por él.

@SebasArenas10

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Edwin(41944)16 de noviembre de 2020 - 01:49 p. m.
Hay que dear trabajar a Queiroz. Superar el fantasma Pekerman solo ocurre si clasifica Al mundial.
alvaro(07389)15 de noviembre de 2020 - 05:22 p. m.
Los jugadores de Colombia son piensan en embellecerse y buscar nenas... La realidad es que con esa actitud quedaran de últimos con los Chavezuelos
Manuel(75613)15 de noviembre de 2020 - 04:37 a. m.
Luis F. Suárez, soy ciudadano del común, Ud. no ha debido meterse en eso de la polémica en Win, es molesto que el longevo y mediocre Hugo lo sindique de inepto, éso hizo al calificar de CARRETA sus apreciaciones sobre la selección, carreta es mentir, engañar, una cosa es polemizar y otra insultar difamando, para ese oficio de crítico hay que ser ACTOR y ud. es natural, los vejetes son arpías.
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