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El arca

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Hernán Peláez Restrepo
21 de febrero de 2021 - 02:00 a. m.
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En el libro del Génesis, aceptado por el cristianismo y el judaísmo, no hay referencia precisa sobre el monte Ararat; sin embargo, con el tiempo y las leyendas se aceptó que ahí se posó el arca de Noé después de soportar durante 40 días el llamado diluvio universal. Alguna vez, por razones de fútbol, estuve en Ereván, la capital de Armenia, en los días de la Unión Soviética. Los de la localidad siempre señalaban hacia el monte, advirtiendo del lugar donde Noé esperó pacientemente una señal de que habían pasado las lluvias.

Esta historia a pincelazos es para sintetizarla en una frase: “Siempre que llovió, paró”, y esto es lo que ocurre hoy en el fútbol mundial. Cuando muchos vislumbran, por edad especialmente, el ocaso de Messi y Cristiano Ronaldo ya figuran dos estrellas para el recambio. Kylian Mbappé, francés, y el noruego Erling Haaland, uno en el París Saint Germain y el otro en Borussia Dortmund. Por esa misma razón, y ante el interés de equipos como Real Madrid, los parisinos fijaron en 200 millones de euros la cifra para la salida de su delantero.

Es claro que los dos jóvenes comenzarán a disfrutar de la promoción y difusión de sus ejecutorias en un campo de fútbol. Y así ocurrió cada vez que se apagaron figuras como Di Stéfano, Pelé, Maradona, Sivori y tantos otros. En el recambio surgieron buenos jugadores que, durante todas las épocas, mantuvieron el nivel y, además, nunca se vieron vacíos para figurar. “Siempre que llovió, paró”. Es claro que poder disfrutar aún de Messi y Cristiano Ronaldo son regalos para los amantes del fútbol, bien jugado. Ellos, dotados de talento y calidad, continuarán hasta donde las fuerzas físicas les den. Ya están Mbappé y Haaland listos para cubrir sus ausencias.

Contrastando con este panorama de agradecimiento para dos futbolistas y de bienvenida para otro par, duele el caso de Andrés Felipe Román, un ilusionado jugador que, en cuestión de horas, pasó de la felicidad de ser clave para el funcionamiento defensivo de Boca Juniors, a una tristeza grande acompañada de lágrimas. Cuando todo parecía llegar a feliz término, un examen médico dio el diagnóstico de una miocardiopatía hipertrófica, enfermedad que es causal de muerte súbita.

Con la moral por los suelos regresará para una evaluación del departamento médico de Millonarios, que deberá dar explicaciones de por qué ninguno de los galenos había descubierto tal situación. Solo el reposo y el apoyo familiar servirán en parte para pensar primero en su salud que en la profesión. Para él un abrazo solidario y con fe para que logre superar o controlar el trabajo de su corazón.

 

Atenas(06773)21 de febrero de 2021 - 03:14 p. m.
Oites, hombe, Hernán, ¿y vos por qué diablos no incluites a James Rodriguez entre los mejores posibles recambios? Ahh, eso me suena como a bronca gratis. Y, de otro lado, cuánto lamento lo del diagnostico sobre ese juvenil jugador. Por razones q' no vienen al caso de este foro de comentarios, mucho me encantaría un contacto con el jugador, y es en lo pertinente a su prognosis.
Atenas(06773)21 de febrero de 2021 - 03:08 p. m.
Oites, hombe, Hernán, ¿y vos por qué diablos no incluites a James Rodriguez entre los mejores posibles recambios? Ahh, eso me suena como a bronca gratis.
hector(85138)21 de febrero de 2021 - 06:13 a. m.
Habrán comprado el cartón vaya usted a saber donde esos médicos.
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