
Isaías Rodríguez con el equipo sub-17 de Inter Miami.
Foto: Carlos Rodríguez
A la hora de dormir, Isaías Rodríguez siempre encontraba la forma de salir de la cuna. En medio de las madrugadas, cuando los cuerpos descansan y las mentes sueñan, ese pequeño empezó a crecer formando su pasión. No podía pensar en otra cosa que no fuera fútbol. La oscuridad fue el cómplice perfecto. Mientras sus padres, Carlos Rodríguez y Jennifer Perdomo, dormían, él se las ingeniaba para despojarse de la pijama, encontrar el uniforme en el armario y vestirse de futbolista. Como si su habitación fuera el vestuario perfecto para salir...

Por Daniel Montoya Ardila
Periodista de la Universidad Externado de Colombia apasionado por los deportes, especialmente el fútbol. Tiene diplomado en táctica y estrategia en fútbol.@27DanielMontoyadmontoya@elespectador.com