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El lapidario 6-1. Esos datos raros

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Jorge Tovar
23 de noviembre de 2020 - 04:36 a. m.
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Crecí viendo a la selección jugar con ese horrible uniforme color zapote. El fútbol, como el uniforme, carecía de belleza. Particularmente recuerdo las eliminatorias a España 1982, cuando el desempeño colombiano distaba mucho del de una triste Uruguay y una deliciosa selección peruana que vivía sus últimos años de gloria. El partido contra Ecuador, el ya histórico 6-1, me trajo a la memoria aquellos días. La diferencia es que entonces el fútbol no daba para más. Y el uniforme, por supuesto. El zapote no tiene tocayo.

Los rumores se dispararon. Varios periodistas han citado “fuentes”, secretas por supuesto, para comunicarle al país que en la selección hubo gritos, peleas y alguna —La Luciérnaga de Caracol, eso escuché yo— hasta habló de rumbas. Más temprano que tarde, la Federación Colombiana de Fútbol y el mismo James Rodríguez emitieron comunicados informando a la opinión pública que la selección es una institución casi monacal, donde las miradas cómplices reinan en un ambiente de armonía y respeto. Uno quisiera creer a unos y otros, pero citando “fuentes”, sin ninguna prueba real, la noticia no es noticia, sino un debate de opiniones que deriva en la palabra de unos contra otros. Por otro lado, la relación angelical de quienes responden a tales informaciones no se corresponde con lo que se vio en el campo. Un equipo de fútbol que, como decía Varsky en un tuit, “se escalona como equipo de plaza”; sin duda, no de futbolistas profesionales.

¿A quién creerle? Lo que se vio contra Ecuador fue un equipo roto, futbolística y anímicamente. Los datos nos ayudan a corroborar la escasa unión de Colombia, si bien no alcanzan para demostrar los supuestos agarrones en el vestuario. Colombia contra Venezuela, en Barranquilla, realizó 567 pases. Generalmente los pases dicen poco sobre el desempeño de un equipo, pero comparados dan indicios objetivos de la dinámica de los futbolistas. Contra Chile, en Santiago, ante un combinado fuerte, Colombia realizó 398 pases. Es normal, hasta cierto punto, los 169 pases menos. Se va de visita ante un rival que, a priori, era más que Venezuela. El porcentaje de pases acertados ante los vecinos del oriente fue un sobresaliente 91,9 %. En Chile el porcentaje descendió a un todavía excelente 79,9 %.

Pero llegó la segunda ronda de partidos. Serían las peleas, la rumba o los astros mal alineados, pero algo pasó. Ante Uruguay, Colombia apenas realizó 301 pases. El porcentaje de acierto cayó al 72,4 %. Contra Ecuador, el no va más. James y compañía apenas pudieron encadenar 286 pases, con un porcentaje de acierto del 74 %. Las jugadas de ataque también sirven de referencia sobre la dinámica del equipo. En sus tres primeros partidos, Colombia hizo 108, 107 y 113 jugadas de ataque; contra Ecuador, 65. No sabría si hubo pellizcos o patadas en el vestuario; pero algo pasó porque Ecuador, siendo un buen plantel, no es aún Brasil 70. El tiempo dirá.

 

guillermo(5536)23 de noviembre de 2020 - 09:09 p. m.
Bello el fútbol cuando el arte de jugar bien al balón era lo que contaba. No innecesarias e infinitas estadísticas que se inventan hoy en día los periodistas para pontificar días enteros sobre lo sucedido en algo tan elemental como un juego de pelota. Aquellos que nos divirtieron en algo la vida con su buen juego, ganaban bicocas. Los "seleccionados" hoy ganan usd millones. Qué diferencia.
juan(9371)23 de noviembre de 2020 - 04:13 p. m.
El técnico no es el que juega. Algo hay entre los jugadores, el ego en algunos, y los otros que no les comen a los nuevos ricos, los tiene desunidos. El liderazgo se demuestra dentro y fuera de la cancha, Zidane tiene razón....
Julio(2346)23 de noviembre de 2020 - 01:45 p. m.
Según los uribestias recalcitrantes, Queiroz es tan "mamerto" como Santos, porque Santos "le entregó el país a los guerrilleros", y Queiroz al Ecuador. !Ay hombe, qué brutos que son mis paisanos!
Francisco(82596)23 de noviembre de 2020 - 01:40 p. m.
Hola, amigos. Falta un buen técnico y mucha garra. El señor Queiroz aún no ha mostrado lo que sabe, si es que sabe algo más de lo que ha mostrado, que es muy poco. Y los muchachos, ni se diga. No se ve un equipo sólido, compacto, con una idea de juego, con ideas creativas. Flojo en defensa y casi nulo en ataque. ¿Dónde están las figuras?
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