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En el hotel Intercontinental de la ciudad de Buenos Aires se encuentran concentrados los jugadores de Independiente Santa Fe que este miércoles tendrán una cita con la historia: el juego de ida de la gran final de la Copa Sudamericana con al Huracán, a las 7:00 p.m., en el estadio Tomás Adolfo Ducó.
“Estoy muy orgulloso de estar al frente de este plantel”, dijo el técnico Gerardo Pelusso antes de partir a territorio argentino. Y no es para menos, pues además de esta cita internacional, el equipo se fue más que motivado por su rendimiento en la Liga Águila, luego de ganar su primer partido en la llave contra el Júnior, 2-1, pese a que la semana pasada anunció que su prioridad es la Sudamericana. “Lo de producir más en ataque y llegar al gol evidentemente es una preocupación permanente, pero esta victoria con el Júnior me deja un poco más tranquilo”, añadió Pelusso, quien fue expulsado en el juego contra el cuadro tiburón.
Lo cierto es que desde la madrugada de ayer Santa Fe sólo tiene en su cabeza la “operación Huracán”: tratar de arañar algún punto en Buenos Aires y poder dar la vuelta olímpica en el estadio El Campín el 9 de diciembre. Tarea que no será fácil, pues el Globo, como le dicen al equipo que dirige Eduardo Domínguez, llega con el ímpetu de haber eliminado a River y con el desafío de conquistar su primer título internacional. Huracán fue semifinalista de la Copa Libertadores de 1973, su mayor logró en 107 años de historia.
Consciente del reto que tiene servido sobre la mesa, el técnico uruguayo asegura que su grupo está mentalizado y que no será inferior al desafío: “Nosotros somos un equipo, una familia. Somos un grupo muy disciplinado, y todos cumplen una función muy importante. Su tuviera que resumir algo, no sé si se lo tengo que decir con la razón o con el sentimiento. Es un plantel que ha dado tanto por la camiseta”.
Pelusso analiza el duro camino para llegar a la final: “Fue difícil. El primer rival fue Liga de Loja, pero después nos tocó Nacional de Montevideo y Emelec, un equipo que tiene siete jugadores de la selección de Ecuador (líder de las eliminatorias suramericanas). Después nos tocó Independiente de Avellaneda, que es de los que mejor están jugando en el fútbol argentino, y finalmente Sportivo Luqueño”.
El jugador Daniel Angulo dijo antes de tomar el avión hacia Lima (escala) que “partimos con la ilusión de hacer un buen compromiso, frente a un rival que ha demostrado que en casa es muy fuerte”.
Harold Cummings, Francisco Meza y Sergio Otálvaro, quienes también fueron convocados por el entrenador Pelusso, llegarán hoy a Buenos Aires, mientras Juan Daniel Roa no podrá actuar por acumulación de amarillas.
“Nadie del plantel ha estado en una final continental. Es un sueño que teníamos y lo logramos. Yo les decía a los muchachos más jóvenes: ‘No se preocupen, yo llevo 46 años peleando para llegar a una final’”. Así, Pelusso y sus muchachos comenzaron la operación Huracán.
El grupo convocado