El Club León quedó eliminado en los cuartos de final del Clausura mexicano tras perder la serie ante Cruz Azul por un global de 5-3.
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Fue el desenlace de una fase final a la que el equipo llegó sin impulso, tras un cierre preocupante en el ‘todos contra todos’: cinco derrotas, un empate y apenas una victoria en los últimos siete partidos. El equipo se metió a la Liguilla con lo justo, y lo pagó.
Una llegada mediática
El fichaje de James Rodríguez por el Club León fue uno de los movimientos más inesperados del mercado. No solo por el perfil del jugador, sino por la trama que lo rodeó. A comienzos de este año, todo indicaba que su próximo destino sería Junior de Barranquilla. El club costeño hizo una apuesta fuerte, con respaldo empresarial y un interés genuino por sumarlo como la gran figura del proyecto. Fuad Char, máximo accionista, incluso se desplazó a Medellín para reunirse personalmente con James y cerrar la negociación.
Se reunieron, discutieron cifras sobre la mesa y hubo ilusión. Pero mientras en Barranquilla se afinaban detalles contractuales, desde México llegó una oferta superior. León apareció en escena con una propuesta económica que, según palabras del propio Char, duplicaba la del Junior. La decisión fue rápida. James optó por la oferta del club mexicano y el movimiento se cerró casi de inmediato, dejando a Junior en un estado de sorpresa y malestar. “Nos hubieran dicho que estábamos lejos y no había problema”, declaró Char, molesto con la forma en que se manejó la salida del acuerdo.
Del otro lado, en León, la noticia fue recibida como un bombazo. La llegada del 10 colombiano desató una ola de entusiasmo: se dispararon las ventas de camisetas (hasta 100 por día con su nombre), los abonos se agotaron a niveles históricos, y el club vio un impacto económico directo solo con su imagen. El efecto James fue inmediato, tanto en la cancha como en la taquilla.
León, una apuesta atípica
Cuando se anunció su llegada al Club León, no fueron pocos los que levantaron las cejas. El fichaje de James Rodríguez por un equipo que, si bien es competitivo, no figura entre los grandes del fútbol mexicano, parecía una decisión extraña.
La apuesta, sin embargo, terminó siendo más positiva de lo que muchos anticipaban. El colombiano llegó con poco ritmo desde el Rayo Vallecano y rápidamente se hizo un lugar en el equipo de Eduardo Berizzo. Disputó 17 partidos, fue titular en 15 y cerró el semestre con cifras más que dignas: dos goles, seis asistencias y participación directa en ocho anotaciones. En lo estadístico, su aporte fue constante. Según Sofascore, promedió entre 2 y 4 pases clave por partido, tuvo un 85 % de efectividad en sus entregas, completó el 67 % de sus regates y ganó el 60 % de sus duelos individuales.
En lo táctico, se convirtió en un hombre clave para Berizzo. Cuando no estaba —por descanso, lesiones o sanción—, el equipo lo sentía. Su ingreso solía traducirse en más control, mejor circulación y mayor profundidad. Además, sorprendió por su compromiso defensivo, con un promedio de 3.5 recuperaciones por partido, una estadística poco habitual en su perfil.
Más allá del contexto del club, lo que James encontró en León fue estabilidad. Algo que venía buscando desde hacía tiempo. Pudo jugar con continuidad, sostener un rol protagónico durante varias jornadas y, lo más importante, reencontrarse con su fútbol. En lo individual, el semestre fue positivo: pocas lesiones, muchos minutos y una clara influencia en el juego.
Pero no todo fue avance. Uno de los momentos más frustrantes del semestre tuvo que ver con la exclusión del Club León del Mundial de Clubes 2025. A mediados de marzo, la FIFA comunicó que ni León ni Pachuca cumplirían con los criterios de elegibilidad establecidos en el artículo 10, apartado 1, del reglamento del torneo. El motivo: ambos clubes pertenecen al mismo grupo empresarial (Grupo Pachuca), lo que va en contra de las normas sobre propiedad de múltiples equipos en una misma competición.
León no bajó los brazos. Apeló la decisión y llevó el caso al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), pero en mayo llegó el golpe final: el fallo fue favorable a la FIFA. La ilusión quedó sepultada. Para James, que veía en ese torneo una oportunidad de alto perfil para volver a mostrarse a nivel internacional, fue un golpe anímico importante. Para el club, una pérdida deportiva y comercial incuestionable.
¿Fracasó James?
Entonces, ¿fue un fracaso la primera temporada de James Rodríguez en León? Depende desde dónde se mire.
Los números iniciales fueron llamativos: en sus primeros diez partidos, el equipo consiguió ocho victorias y dos empates. Fue líder junto al América durante buena parte del torneo, y James era titular, participativo y determinante. En ese tramo, el “efecto James” parecía justificar la inversión. Pero la caída fue tan marcada como la subida: el cierre de la fase regular fue pobre, con una racha de apenas una victoria en siete juegos, y el equipo llegó a la Liguilla sin impulso, sin confianza y con su figura suspendida para la ida de cuartos de final.
Es cierto que rescatarle la fase regular a James puede sonar exagerado. En la Liga MX clasifican 10 de 18 equipos a la fase final. A él no lo trajeron solo para sumar puntos entre febrero y abril. Lo ficharon para marcar diferencias en los playoffs, y ahí no estuvo: se perdió la ida por expulsión y, en la vuelta, aunque lo intentó, terminó perdiendo 23 balones. No fue determinante. No fue el James que el club esperaba cuando decidió romper el mercado.
Aun así, decir que fue un fracaso rotundo tampoco cuadra del todo. En lo individual, logró continuidad, aportó al juego, y encontró estabilidad física y futbolística, algo que no tenía desde hacía años. Además, hay que considerar el impacto anímico y deportivo que tuvo para el plantel la exclusión del Mundial de Clubes, una meta que estaba en el centro del proyecto.
James Rodríguez no brilló, pero tampoco se apagó. Deja más preguntas que certezas, sí, pero también una base para construir si decide seguir. Por ahora, su futuro no está en discusión. “Lo que puedo decir en este momento es que James tiene contrato y seguirá con León”, sentenció el técnico Eduardo Berizzo en conferencia de prensa.
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