Publicidad

Jeison Murillo: su primera vez en Colombia 

Este jueves, el defensor caleño de 23 años disputará su primer juego como profesional en un estadio del país. Muy joven salió a Europa y ahora brilla en el Inter de Milán. 

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Luis Guillermo Montenegro, enviado especial a Barrnaquilla
08 de octubre de 2015 - 06:32 p. m.
Jeison Murillo fue el mejor jugador de la selección colombiana en la Copa América de Chile. Integró el once ideal del torneo.   / AFP
Jeison Murillo fue el mejor jugador de la selección colombiana en la Copa América de Chile. Integró el once ideal del torneo.  / AFP
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

La primera vez que Prudencio Viveros, coordinador de las categorías menores del Deportivo Cali, oyó hablar de Jeison Murillo fue cuando su hijo Juan Carlos le comentó que Jamer, un compañero de trabajo, le había dicho que su hijo parecía tener talento para el fútbol y que jugaba en una escuelita en el barrio Compartir. Al otro día, Prudencio fue a verlo en acción y con pocos movimientos de Jeison se convenció de que era un diamante en bruto lo que tenía frente a sus ojos y por eso le ofreció a Jeison y sus hermanos, John y Júnior, quienes también marcaban diferencia, incluirlos en la escuela Andrés Sanín, para seguirlos de cerca. 

El problema es que el nuevo lugar de entrenamiento quedaba lejos de la casa de los Murillo, así que Juan Carlos les regaló una bicicleta para que los tres se desplazaran a la cancha en la que jugaban. Eran más o menos 20 minutos de recorrido. “John, el mayor, era el que manejaba y pedaleaba; Jeison se sentaba en la barra, mientras que Júnior iba parado de los tornillos de la llanta de atrás. Era un peligro”, le cuenta con tono risueño Prudencio a El Espectador

Jeison tenía siete años cuando comenzó a entrenar fútbol de manera regular. Era un niño muy flaquito, pero alto y muy rápido, lo que le daba la oportunidad de jugar en cualquiera de las posiciones de atrás. En juegos en los que los delanteros tenían buena talla, Jeison jugaba de central, pero cuando el rival exigía jugadores fuertes por los costados, su posición era la de lateral izquierdo. Particularmente su camino por los equipos infantiles fue muy rápido. De Sanín pasó a Deportivo Cali Álamos y ya cuando, creció más, empezó a entrenar con los equipos juveniles en la sede deportiva de Pance. Allí no sólo creció como futbolista sino como persona, porque uno de los principios del Cali es formar buenos jugadores y mejores seres humanos. Era una exigencia para jugar, tener buenas calificaciones. “Jeison era un muchacho muy responsable. Jamer y Liliana, sus padres, siempre estuvieron encima de él, con consejos correctos y pendientes de que todo estuviera en orden”, asegura Prudencio, quien todavía tiene contacto con el defensor central de la selección colombiana.

Con nueve años, Jeison salía de su casa y esperaba a que lo recogiera el bus del equipo, que hacía un recorrido del norte al sur de la ciudad de Cali. Su talento era tal, que no tuvo la oportunidad de debutar con el equipo azucarero, porque desde Italia lo vinieron a buscar a los 17 años y se lo llevaron al Udinese, club de la primera división de la serie A, el cual lo prestó al Granada de España. Posteriormente estuvo en el Cádiz y en el UD Las Palmas. Con Granada jugó en la primera división y ahí se dio a conocer para el fútbol mundial.

Jugar en casa

El Mundial Sub 20, que se disputó en Colombia, lo jugó, ahí su única experiencia en un estadio colombiano, sin embargo, nunca ha podido pisar un terreno de juego en el país como jugador profesional. Hoy tendrá esa primera oportunidad. “Es una experiencia muy bonita. Desde niño he soñado con este momento. Tengo un sentimiento muy especial”, le aseguro a este diario el jugador que brilla con el Inter de Milán. 

En España decían que iba a ser convocado por el seleccionador Vicente del Bosque, pero justo por esos días José Pékerman se avispó y lo llamó al equipo mayor. Como si de un experimentado jugador se tratara, Murillo respondió desde el primer minuto con la camiseta amarilla y ni siquiera la presión de tener que relevar a Mario Alberto Yepes le afectó. En la Copa América de Chile fue el mejor jugador de Colombia, a propósito el único que marcó gol, así que llega muy motivado a esta, su primera eliminatoria. “Sueño con jugar mi primer Mundial de mayores, así que lo daré todo por esta camiseta”, confiesa.

“Creo que mis características me han servido muchísimo para acomodarme a la idea del profe Pékerman. Las cosas me han salido bien y espero seguir por ese camino”, aseguró el caleño de 23 años, quien estuvo en duda para esta convocatoria por una lesión muscular en un partido con el Inter, no obstante, “gracias a Dios ya estoy a punto. Yo siempre trato de dar lo mejor, no me conformo con nada, siempre quiero más, estar bien y espero que las cosas me sigan saliendo de buena manera con la selección”. 

Por Luis Guillermo Montenegro, enviado especial a Barrnaquilla

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.