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La sensación del torneo argentino tiene acento colombiano. Con apenas 18 años, James Rodríguez se convirtió en el conductor de Banfield, club centenario que nunca estuvo tan cerca de ser campeón como en este segundo semestre. Dirigido por Julio César Falcioni, aquel magnífico arquero del América de Cali en la dorada década del ochenta, el líder del Apertura marcha invicto, con la valla menos vencida y todas las posibilidades de dar la vuelta olímpica en la última fecha, ante Boca Juniors en La Bombonera, nada menos. El DT supo brindarle al ‘Taladro’, como se le conoce al club del sur del Gran Buenos Aires, una identidad ganadora a un equipo que posee una serie de atributos para sostener su candidatura. Desde su portero, Cristian Lucchetti, hasta su goleador, el uruguayo Santiago Silva. Pero el joven crédito de Cúcuta es clave. Por su pegada, estilo con la pelota y visión de juego. Con la camiseta albiverde, el mismo color que lo enamoró por su afición al Atlético Nacional, el enganche es una de las figuras.
El propio futbolista reconoció que llegó “muy mal” desde Colombia, tras su primera experiencia en Envigado F.C. Y aquí, parece, encontró su lugar en el mundo. En Montegrande, más precisamente, comparte un departamento con su mamá y su hermana. Casero, sólo interrumpe la rutina para charlar con El Espectador y revelar sus sensaciones de cara al desenlace de un frenético campeonato que lo tiene como protagonista.
¿Ya está totalmente adaptado?
Fue muy duro cuando llegué a Buenos Aires y más de una vez se me cruzó por la cabeza regresar a Colombia. En especial, porque me la pasaba corriendo y haciendo trabajos con un preparador físico. Era muy pequeño y flaquito. Pero, bueno, en la vida hay que hacer sacrificios. Si uno quiere triunfar en lo que hace, necesita esforzarse al máximo.
¿Fue tan difícil como ser el mediocampista por izquierda que le exige Falcioni?
Hay que correr más en ese puesto. No fue sencillo para mí, porque mi puesto natural es el de enganche. Pero, claro, uno tiene que obedecer al técnico si pretende jugar y hay que adaptarse sí o sí. Eso también me hace crecer como jugador.
Y sí. James debe desdoblarse por la banda para jugar y hacer jugar, pero también no olvidarse de las responsabilidades en la marca. Quizá por eso haya hecho apenas tres goles en el campeonato, incluso a pesar de sus características ofensivas. Pero hablemos de este Banfield imparable en su carrera hacia el título.
¿Ser líderes en solitario los lleva a jugar con mayor presión?
La presión es idéntica, porque siempre dependimos de nosotros mismos. Tenemos grandes expectativas. Creo que vamos a llegar peleando hasta el final del campeonato con ellos.
¿No los condiciona el invicto?
La mentalidad está puesta en ganar todos los partidos que jugamos. No tenemos miedo a perder ni pensamos que podemos quedarnos sin el invicto.
¿Cuál es la principal virtud del equipo?
Creo que tenemos un juego sólido, sostenido por buenos pies. Y nuestro goleador está pasando un momento excepcional.
¿Y la suya?
Estoy al 90% de mi rendimiento. Trato de aportar mi granito de arena. Al margen de haber podido marcar en un par de ocasiones, que es algo que ayuda mucho, este es un equipo y todos dejamos algo para obtener buenos resultados.
¿No es su mejor momento?
Sí, creo que sí, que estoy en mi mejor momento. En estos partidos pude mostrarme y reflejar lo que sé hacer. Mis compañeros siempre me ayudan y están dándome consejos, es muy importante para mí, porque soy joven y tengo mucho que aprender.
¿Cree que, de esta manera, puede acercarse a la selección mayor?
No quiero quemar etapas. Tengo por delante un montón de posibilidades en las juveniles. Sueño con representar a mi país en el próximo Sub-20, que será especial porque se jugará en Colombia. Es algo que espero con ansiedad. Jugar en mi país, ante mi gente, cerca de mis afectos. Esperemos que podamos estar a la altura de las circunstancias y representar a Colombia de la mejor manera. Hay que salvar el prestigio porque jugamos de locales.
¿Se imagina jugando el Mundial de Brasil 2014?
Ojalá. Sería fantástico poder estar en un grupo que dejaría una huella, porque hace tiempo que no jugamos una Copa del Mundo. A mi país le hace falta estar en una competencia de ese calibre.
Su historia es parecida a la de Falcao García, quien llegó muy joven a Argentina y triunfó con River, aunque usted no está en un grande...
Banfield es un gran equipo, una institución que lleva mucha afición a cada partido. Me da placer poder jugar en este club y hacer esta campaña.
¿Es cierto que tuvo una oferta de Boca Juniors?
Sí, fue antes de venir a Argentina.
¿Y por qué terminó inclinándose por Banfield?
Porque me gustó la propuesta y aquí se les da prioridad a los juveniles. De hecho, también están en el club Julián Guillermo Rojas (cuarta división) y Júnior Medina (octava).
Precisamente con ellos comparte sus ratos libres. Y también, claro, con su novia. Con ella va al cine y de compras, pero su principal entretenimiento, sobre todo en las concentraciones, es la Play Station. En ese juego, su favorito es Cristiano Ronaldo. Después de este campeonato va a recibir muchas ofertas para compartir la Liga con alguno de sus ídolos…
La verdad, me encantaría seguir un par de años acá y, después, poder jugar en alguna de las ligas europeas.
¿Tiene alguna preferencia?
Me encantaría poder jugar en España, en Real Madrid o Barcelona. Ojalá se me cumpla el deseo.
Y también esperan los fanáticos de Banfield, que James pueda dar la vuelta olímpica que tanto esperan desde 1896, el año en que un grupo de comerciantes ingleses decidieron fundar el club con el nombre de este rincón del Sur.