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Lavado de activos, concierto para delinquir, estafa y enriquecimiento ilícito, son los delitos por los que es acusado el presidente de Federación Colombiana de Fútbol, Luis Bedoya, en la denuncia penal que realizó La Red de Veedurías en el despacho del fiscal general de la nación, Eduardo Montealegre.
El presidente de la red, Pablo Bustos, pide que Bedoya explique los vínculos comerciales con Hugo y Mariano Jinkis, los argentinos propietarios de la polémica organización Full Play y quienes obtuvieron orden de captura con fines de extradición por pedido de la justicia estadounidense, en el marco del escándalo de corrupción en el que se ha visto sumergido el fútbol mundial.
Pablo Bustos sustenta su denuncia asegurando que el Departamento de Justicia de Estados Unidos manifestó que las 10 federaciones que hacen parte de la Conmebol, habrían recibido sobornos millonarios por 7,5 millones de dólares.
La Red de Veedurías realizó el pedido de separar a Luis Bedoya del cargo de presidente de la Federación, por lo menos mientras se llevan a cabo las investigaciones pertinentes para no entorpecer las mismas, que tienen como detonante, según Bustos, la acusación que hizo la fiscal Loretta Lynch en contra de diez presidentes de federaciones de fútbol, por un supuesto soborno por parte de la empresa Datisa en el 2013, con el propósito de obtener el contrato y la adjudicación de la Copa América de Chile, la cual iniciará el próximo 11 de junio.