
Luis Díaz celebra su gol en el partido entre PSG y Bayern Múnich.
Foto: AFP - FRANCK FIFE
Este martes, en el Parque de los Príncipes, hubo goles hasta para regalar en la primera semifinal de la Champions League. Los balones parecían caer de todas partes, los festejos se perdieron rápido en los siguientes festejos y pararse de la silla fue imposible. Más que los arqueros —o los amantes de la táctica, el orden y el catenaccio—, la que sufrió terriblemente fue la vejiga. ¡Qué tardecita para los que nos gusta el fútbol!
Las ofensivas de PSG y Bayern Múnich, en un partido que no dio respiro y terminó 5-4 a favor de los parisinos,...
