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Óscar Guerrero, el tintero del fútbol

Este colombiano que juega en Malta aprovechó la pandemia para lanzar su nuevo libro, “Vestigios”. Junto al deporte, la literatura se ha convertido en su otra pasión.

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Andrés Osorio Guillott
18 de agosto de 2020 - 02:00 a. m.
Guerrero debutó como profesional hace 15 años.
Guerrero debutó como profesional hace 15 años.
Foto: Cortesía
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Hacer del fútbol un canal para hablar de la vida. Hacer de una jugada un cuento y de un gol una epopeya. Recorrer el mundo gracias al deporte y por medio de él conocer los lugares y los no lugares, acercarse a los sitios más turísticos y a los más ordinarios y notar que la diferencia es que en unos se cuenta la historia oficial y en otros se puede contar la vida real, la que vivimos a diario.

Ver las culturas y sus idiosincrasias; ser partícipe de rezos, costumbres y espacios que poco tienen que ver con nuestro lugar de origen, y que por su diferencia y distancia tienen un valor agregado. Ser extranjero y despojarse de las raíces sin olvidar lo que somos, atrevernos a ser otros y con otros. Aprovechar la visión periférica en la cancha como una virtud que agudiza ese lado sensible, y así observar el panorama al que asistimos y quienes lo componen.

Así logró Óscar Guerrero hacerse escritor en medio de su profesión como futbolista. No ha abandonado el deporte que lo ha llevado a ocho países, pero ya piensa que trascender en el tiempo va más allá de ser el goleador histórico de La Academia, equipo en el que debutó en 2005. Con su libro Vestigios, que poco tiene de fútbol y mucho tiene de la naturaleza humana, el delantero colombiano busca, como el mismo nombre lo indica, narrar los rastros de ese pasado que sigue habitando su presente, de ese rastro de voces e imágenes que despertaron su curiosidad y que lo llevaron a decidirse por escribir cuando vivía en El Salvador.

“Hace como cinco años empecé con ese deseo de producir una obra literaria. Durante mi vida he estado muy cercano al desarrollo académico y personal en ese sentido. Eso se lo debo a la formación de mis padres, quienes siempre me han impulsado a llevar esto de la mano. Siempre me ha gustado leer. Pero la parte de escribir se fue dando luego de haber vivido muchas experiencias personales en distintas partes del mundo. Estaba jugando en El Salvador. Había recopilado muchas historias. En su momento fue la segunda actividad que me permitía relajarme, sacar la intensidad deportiva. Me fui dando cuenta de que era un ejercicio paralelo que iba muy bien, que servía para lo mental y me daba satisfacción”, contó Óscar Guerrero en diálogo con El Espectador.

Academia F.C., Atlético Bucaramanga y Cortuluá, en Colombia; Deportivo Armenio (Argentina); Pyunik of Yerevan (Armenia); Aris Limassol (Chipre); Alianza F.C. (El Salvador); Hapoel Ramat Hasharon, Hapoel Jerusalem y Maccabi Ppetah Tikwa (Israel); Balzan Youths F.C (Malta); Ghajnsielem (Malta); Leones Negros de Guadalajara (México); Potros UAEM de Toluca (México), y Vittoriosa Stars F.C. (Malta) son los equipos por los que ha pasado.

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En cada uno ha sabido nutrir su estilo como futbolista y también su visión sobre la diversidad y complejidad que esconde la diferencia en el ser humano. “Israel es un lugar donde la sociedad intenta involucrarlo a uno en sus vivencias, en su cotidianeidad. De allá destaco todo el aspecto religioso. No en vano es la cuna de muchas religiones monoteístas. Esa oportunidad de ver los contrastes fue interesante. En Argentina es muy chévere cómo se vive el fútbol. Es una especie de religión. Desde el niño más pequeño hasta el abuelo viven por ese deporte y tienen los equipos que los representan. El fútbol involucrado en la cultura es un elemento interesante”, mencionó el delantero colombiano que lleva más de 10 años jugando en varias ligas del exterior.

Eduardo Cruz fue el entrenador que le permitió debutar a nivel profesional. También recuerda a Arturo Reyes, quien ahora es el DT de las selecciones de Colombia sub-20 y sub-23. En sus primeros años compartió cancha con Daniel Bocanegra y Fredy Montero. En Armenia recuerda mucho lo que le enseñó Henrij Mjitaryán, actual mediocampista Roma: los espejos en los que nos miramos dicen mucho de lo que somos o de cómo queremos ser. Guerrero recuerda con la alegría que provocaban en la cancha y en algunos videos publicitarios jugadores como Ronaldo (el fenómeno brasileño), Ronaldinho y esa generación del Jogo bonito que salió campeón en el Mundial de Corea-Japón en 2002.

También recuerda a Thierry Henry, el francés que formó parte de aquel Arsenal campeón que salió invicto de la Premier League en 2003-2004. Con esa misma afinidad por la magia en la cancha busca la magia en la literatura. Guerrero afirma que en sus lecturas predilectas están García Márquez y Milan Kundera, dos escritores que marcaron desde sus orillas la literatura del siglo XX, que narraron al ser humano desde el realismo mágico y el existencialismo, respectivamente.

El libro de Óscar Guerrero, para quienes estén interesados en adquirirlo, se puede conseguir por medio de Amazon o pueden tramitar la compra por medio del correo librovestigios@gmail.com o de las cuentas de Instagram (oscarguerrero70) o de Facebook (Oscar Guerrero) del jugador.

@A_Osorio1612

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