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El estadio Félix Bollaert de Lens, fue testigo de una historia única en los mundiales de fútbol, era 14 de junio y Croacia, que jugaba su primera Copa del Mundo como país independiente, enfrentaba a Jamaica. El equipo europeo terminó ganando 3-1 y uno de los anotadores fue Robert Prosinecki.
El croata – que también marcó contra Holanda en la batalla por el tercer puesto del campeonato – con ese tanto al minuto 53 se convirtió en el único jugador en convertir con dos selecciones distintas en un Mundial. Primero el mediocampista lo había hecho en Italia 90 contra Emiratos Árabes (4-1) y después en la definición en cuartos de final contra Argentina.
Es conocido que la Fifa prohíbe que un jugador que participó oficialmente con una selección después pueda jugar con otra, pero el fútbol tiene historias que muchas veces han sido tejidas con los hilos de la política y esta se dio después de la separación de Croacia y Eslovenia de Yugoslavia, por lo cual el ente rector del fútbol tuvo que flexibilizar las normas.
Prosinecki nació en Alemania, pero a los 14 años se mudó a Croacia con su familia. Tras la independencia de Croacia de Yugoslavia el mediocampista pasó a vestir la camiseta a cuadros junto con otros futbolistas como Davor Suker y Robert Jarni, pero ninguno de los otros dos sobrevivientes de Italia 90 anotó.
Según el libro de Historias insólitas de los Mundiales de Fútbol hasta 1998 tan solo cinco jugadores habían participado de una Copa del Mundo con dos selecciones diferentes: los argentinos Luis Monti y Atilio Demaría con la selección subcampeona en 1930 y con Italia en 1934, Ferenc Puskas con Hungría (1954) y con España (1962), José Emilio Santamaría con Uruguay (1954) y con España (1962) y Juan José Altafini con Brasil (1958) y con Italia (1962), pero ninguno logró marcar con las dos selecciones.
A los cinco jugadores que participaron de un Mundial con dos selecciones, se suma la historia de Ladislao Kubala, quien vistió la camiseta de tres selecciones nacionales: Hungría, Checoslovaquia y España, pero con ninguno tuvo la posibilidad de participar en un campeonato del mundo.
Robert Prosinecki tras su participación en el Mundial de Italia 1990, lideró al Estrella Roja que ganó la Copa de Europa de 1991. Gracias a esto el Real Madrid se interesó por él pero las cosas empezaron a torcerse antes de empezar a jugar con el conjunto blanco. Su fichaje fue un tortuoso camino que se prolongó demasiado en el tiempo al negarse la Federación Yugoslava a tramitar el transfer del jugador. Aquello fue un verdadero culebrón, con Miljan Miljanic, que había sido entrenador del Real Madrid, negándose en redondo a permitir que el futbolista abandonara el fútbol yugoslavo.
Después Robert Prosinecki jugó con la Selección de Croacia el Mundial de Francia 98, en el que los croatas acabaron en un espectacular tercer puesto, y el de Corea y Japón 2002. Tras su retiro como jugador, fue entrenador del Estrella Roja entre 2010 y 2012. Y También dirigió al Kayserispor turco durante la campaña 2012-13.