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Real Madrid ganó y aseguró el primer lugar del grupo B

El equipo de Ancelotti vence por la mínima en Suiza y suma 15 victorias consecutivas (0-1).

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El País
26 de noviembre de 2014 - 09:37 p. m.
Cristiano Ronaldo festeja el único tanto en el partido. Foto: AFP
Cristiano Ronaldo festeja el único tanto en el partido. Foto: AFP
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El Madrid ha ganado sin brillo en Basilea y prolonga su racha victoriosa: 15 triunfos consecutivos, igualando el registro de Miguel Muñoz en 1960-61 y de José Mourinho en 2011-12. Solo necesitó un gol de Cristiano Ronaldo (su 71º en la Champions) tras una gran jugada de Benzema. Ancelotti probó a Keylor Navas en la portería y el portero costarricense respondió con solvencia.

Benzema está empeñado en desplegar todo su catálogo de recursos en la máxima competición europea. Esta vez fue una arrancada por la izquierda, limpió al defensa y lo esperó para volver a acelerar y a dejarlo otra vez atrás. Llegado a la línea de fondo, centró con a zurda hacia atrás justo para superar la estirada del portero Vaclik. Cristiano Ronaldo estaba con el gancho para anotar su gol número 71 en la Champions, igualando el registro de Raúl y acercándose a los 74 apuntados la noche anterior por Messi.

Keylor Navas en la portería, Varane en el centro de la zaga junto a Sergio Ramos e Isco otra vez como mediocentro en compañía de Isco. Esos fueron algunos de los apuntes destacados del combinado de Ancelotti. La carrera defensiva de Isco en la segunda parte, de unos 30 metros, ejemplificó la transformación del centrocampista malagueño, mucho más sacrificado en defensa. Todo es más fácil si se juega al lado de Kroos, una eminencia para jugar con naturalidad. En el aspecto negativo, Coentrão. El lateral izquierdo portugués se empleó con una dureza excesiva. No tuvo su día.

Keylor Navas tuvo oportunidad de lucirse poco después, cuando la velocidad de Embolo se infiltró entre los centrales blancos y su disparo lo repelió la reacción rapidísima del meta costarricense. El Madrid jugó sin tensión en la segunda parte y Ancelotti, visto el percal, sustituyó a Benzema por Illarramendi. La intención era doble: dar descanso a uno de sus jugadores más en forma, el delantero francés, y reforzar un mediocampo que no ejercía el dominio esperado. Surtió efecto. El Madrid jugó más arropado. Y Bale sacó brillo al larguero con un zurdazo tras un pase de Isco.

Por El País

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