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Rosetti, que también arbitró el partido inaugural, efectuó estas declaraciones en el transcurso de una conferencia de prensa que tuvo lugar en el escenario del partido, en la que le acompañaron sus jueces de línea, Paolo Calcagno y Alessandro Griselli.
El trío también dirigió el encuentro inaugural, el pasado 7 de junio, que enfrentó en la localidad helvética de Basilea a Suiza y a la República Checa. "Llegamos el 3 de junio, pitamos el partido inaugural y mañana pitaremos la final, algo por lo que me siento feliz, halagado y agradecido al Comité que nos ha designado", explicó Rosetti, que mañana dirigirá su cuarto partido en lo que va de torneo.
"Comparto esta satisfacción con la federación italiana de árbitros y quiero compartirla también con todos los árbitros de Italia, desde los más jóvenes, en las categorías inferiores, a los que arbitran en la primera división", indicó el colegiado transalpino.
"Nos hemos preparado a tope y con pasión", explicó Rosetti, que también fue árbitro en el Mundial de Alemania, hace dos años, y que opina que "históricamente, a los árbitros italianos siempre se les ha tenido mucho respeto" y que se acordó de Pierluigi Collina, posiblemente el más famoso de todos los colegiados italianos.
"Collina no fue sólo un gran árbitro, sino un símbolo del fútbol internacional"; opinó Rosetti, que declaró que "como aficionado" se apenó por la eliminación de Italia (en cuartos, ante la 'Roja') , pero reconoció que gracias a ello se les abrió "la posibilidad de arbitrar la final".