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"Opino que estamos dejando de aprovechar una oportunidad. Se prometió una serie de inversiones que no se están entregando. Sólo se entregará el 30%”, afirmó el doble campeón del mundo con Brasil.
Explicó además sus declaraciones de la semana pasada, en las que afirmó sentirse avergonzado por los retrasos en las obras: “Mi vergüenza es por la población, que esperaba grandes inversiones. Ese es el gran legado de la Copa para nosotros. Esperaban mucho y son los más perjudicados por la situación”.
El exjugador del Real Madrid y del FC Barcelona culpó de los retrasos a la falta de una buena planificación y dijo que él no podría afirmar si hubo corrupción en el proceso de organización: “La Copa es una gran víctima de todo. Es un evento en el que la gente debería sólo festejar. Mi esperanza era que todo lo prometido se entregara, pero no va a quedar un legado físico”.
Ronaldo bromeó sobre la difícil relación de la Fifa con los organizadores locales, que han tenido que justificar los sucesivos retrasos: “Creo que la Fifa no va a querer organizar otra Copa aquí. Van a quedar traumatizados”.
A propósito de las manifestaciones en Brasil a escasos días del Mundial, se mostró comprensivo con las peticiones populares, pero pidió que se rebajara el nivel de violencia de algunos sectores: “Las protestas siempre son válidas. Pero en el momento que hay vándalos participando, enmascarados, la seguridad pública tiene que contener a esos infractores”.
Respecto de los vándalos, aseguró que “tienen que detenerlos y sacarlos de las calles. La población debe protestar, pero sin violencia. Se cansó de oír que Brasil es el país del futuro, quiere tocar ese futuro”.
Sobre estas declaraciones, el ministro de Deportes de Brasil, Aldo Rebelo, afirmó que Ronaldo cometió un autogol al criticar duramente los atrasos de las obras: “La frase dicha por Ronaldo, tomada de forma aislada, es un remate contra la propia portería”.