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Agarró su rutilante Peugeot 404 y se dirigió a toda velocidad hacia al hospital. El técnico del Estudiantes de La Plata le había dado permiso para ver nacer a su hijo. Juan Ramón Verón le dio un beso y regresó a la carrera al estadio; tenía un clásico ante Gimnasia, que resolvió con un gol de cabeza. Ese niño, poco después, se situaba detrás de la portería y, con un balón bajo el brazo y una sonrisa perenne, no se perdía detalle de cómo jugaba el entonces tricampeón de la Copa Libertadores. Era un ‘pincharrata’ hasta la médula. Ese niño es La Brujita Juan Sebastián Verón, nacido en 1975, capitán de este Estudiantes que inicia hoy ante el Juan Aurich peruano la defensa del título de la Copa Santander Libertadores, el cuarto de su historia.
¿Qué recuerda del Estudiantes de su padre?
Casi todo. Pasé la infancia entre los vestuarios y las concentraciones. A la mayoría de los jugadores los conozco. Jugaban muy bien. Y yo, entre remate y remate contra el muro, aprendía.
¿Cómo influyó su padre en su fútbol?
Fue mi técnico en juveniles. Siempre me dio consejos y me apoyó en los golpes y las frustraciones. Pero me dejó hacer carrera.
Dejó pronto Estudiantes para ir al Boca y, con sólo 34 partidos en Argentina, se marchó a Europa...
En esa época todo iba a una velocidad diabólica. Pero me gustaron siempre los desafíos. Era inquieto y, sin darme cuenta, ya me había ido de Suramérica.
¿Es cierto que cuando llegó a Europa, al Sampdoria, se compró un Ferrari y que no había chica a la que no piropeara?
Era joven, con plata y relativamente famoso. Pero nunca me desvié de mi objetivo: triunfar en el fútbol y conquistar trofeos. También se me acusó de salir mucho de noche. Está claro que de joven me gustaba la noche. Es algo normal. Pero como en todo, y sobre todo para nosotros los futbolistas, tiene que haber un límite. Ahora también me gusta salir, compartir una noche con mis compañeros, con mi señora. Eso no indica que no me cuide. ¡Si no, ahora no podría estar jugando al fútbol! Y me va bastante bien.
¿Piensa a qué se hubiese dedicado, lejos del fútbol?
No sé, imagino que mecánico.
Triunfó en Sampdoria, Parma, Lazio e Inter, pero no funcionó en Manchester United y Chelsea. ¿Por qué?
Son cosas que ocurren, momentos futbolísticos o problemas de adaptación. No le encuentro una explicación.
En Inglaterra, incluso, entraron a robar en su casa y le amenazaron con un machete...
Fue horrible, nada lindo. Una situación difícil que al final, por fortuna, terminó bien.
¿Necesitaba volver a Argentina tras 10 años de fútbol europeo?
Sí, ya dije una vez que estaba cansado de vivir como un gitano. Demasiadas vueltas y mudanzas. Es cierto que me faltó jugar en el Madrid o en el Barça, con los que tuve acercamientos. Pero necesitaba descansar. Y nunca tuve dudas de que quería acabar en Argentina.
¿Por qué ha rechazado ofertas millonarias como la del Manchester City?
No se puede combatir con el sentimiento. Elegí acabar aquí y también están mis hijos, que ya tienen un círculo de amigos. Además, ser pincharrata no tiene precio. Estudiantes forma parte de mi vida. Por eso me he bajado el sueldo en un 40%, para ayudar al club. Para mí, lo más importante es divertirme. Y luego, ganar.
Como en la pasada Libertadores, donde fue escogido mejor jugador del torneo. ¿No se le acaban las pilas?
De momento no. Siempre me gustó jugar al fútbol y lo hago lo mejor posible. Eso implica compromiso, más allá del paso del tiempo. No sé si me queda cuerda para rato, pero me siento bien. En el campo estoy a gusto y me funciona la cabeza.
¿Qué es lo primero que piensa cuando recibe el balón?
En pasarlo bien y rápido. Yo no tengo una gambeta como Messi, el jugador más desequilibrante del planeta. Así que dependo de la cabeza. Y decido entre pegarle una patada o acariciar la pelota. Eso depende de la situación.
¿Y pegarle al contrario?
Se trata de no darle patadas al rival, pero a veces es necesario. Eso se aprende con los años.
¿Estará ligado al mundo del fútbol cuando se retire?
Espero. Me gustaría ser directivo en Estudiantes, no hay mejor lugar que el que conoces bien.
¿Y conoce a los rivales de esta Libertadores?
A alguno. Creo que el favorito es el Corinthians. Bueno, todos los brasileños. Y Vélez está muy bien. Pero en esta competición siempre hay algún tapado y hay que arrancar bien contra los peruanos.