Sin ideas, emoción ni goles, Santa Fe y Millonarios empataron en El Campín

En el partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, rojos y azules no se sacaron ventaja. El encuentro de vuelta será el 2 de octubre.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Redacción deportes
19 de septiembre de 2018 - 02:42 a. m.
Santa Fe no hizo valer su localía frente a Millonarios en la Copa Sudamericana. / Mauricio Alvarado
Santa Fe no hizo valer su localía frente a Millonarios en la Copa Sudamericana. / Mauricio Alvarado
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Dos ceros, dos bocas abiertas, dos bostezos. Santa Fe y Millonarios igualaron sin goles en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. La falta de ideas, de profundidad y el exceso de fuerza primó en el compromiso. No se hicieron daño los equipos capitalinos. Jugaron, si es que lo hicieron, a no perder. Y así sucedió. Se fueron con la igualdad debajo del brazo, dejando una amargura grande en los asistentes al estadio El Campín y a los televidentes que siguieron el juego. Un empate con sabor a nada, un primer encuentro que dejó mucho que desear.   

Santa Fe comenzó mejor, más incisivo, buscando marcar diferencia desde el primer minuto con aproximaciones de corta, media y larga distancia. Diego Guastavino, Baldomero Perlaza, Carlos Arboleda y Luis Manuel Seijas lo intentaron por el equipo que oficiaba como local. En los primeros 15 minutos fueron los que marcaron el ritmo, tuvieron la posesión, manejaron el compromiso. Apostaron por una presión alta, que confundió a un Millonarios que fue un mar de nervios y perdió constantemente el balón en la salida, sin encontrarle solución a la insistencia de los rojos.

Pero como la fuerza de un vendaval no dura para siempre, los vientos cardenales con el paso del tiempo mermaron. Los locales perdieron la intensidad y gracias a ello, el cuadro albiazul dio un paso adelante, empezó a quitarle la posesión y generar opciones, siempre apostando a la salida rápida, bien fuera con pelotazos o pases profundos. En una de ellas se gestó la llegada más clara del cuadro azul, error defensivo de los rojos y Óscar Barreto, solo frente a Róbinson Zapata, no logró definir bien ante la salida del arquero.

A partir de ahí el partido entró en un ida y vuelta sin profundidad. Ambos equipos lo intentaron, pero sin claridad alguna. No generaron aproximaciones y el balón iba de un lado al otro, pasando de medias blancas a azules y viceversa, constantemente. No hubo precisión y mucho menos ideas. Todo era velocidad y juego fuerte para cortar cualquier intento de avance. El juego se centró en la mitad de la cancha y las porterías pasaron a ser un adorno más del terreno de juego, al cual no se llegaba constantemente.

El tiempo continuó su paso insistente sin que apareciera un jugador que tomara las riendas del compromiso. La figura de Christian Marrugo apenas se vio sobre el gramado del estadio El Campín así mismo sucedió con la de Guastavino y la de Luis Manuel Seijas. En la segunda mitad todo se centró en el que más en el juego fuerte, en las faltas para cortar el juego. No se vieron cinco pases seguidos. Solo barridas, jalones, tarjetas amarillas y una roja para César Carillo de Millonarios, la primera del equipo en el semestre.

La expulsión parecía era la oportunidad precisa para que el juego se abriera, por lo menos para Santa Fe. Oscar Sanguinetti le dio ingreso a Facundo Gichón, buscando que su equipo aprovechara el hombre de más. Hubo más pases seguidos, pero las ocasiones no llegaron. Pálido, sin emociones ni ideas finalizó el encuentro. Un primer juego que deja abierta una serie que se definirá el próximo 2 de octubre en el estadio El Campín. 

Por Redacción deportes

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.