Agónico triunfo de Millonarios en El Campín

El cuadro embajador venció al Deportes Tolima 2-1 con un gol de Rafael Robayo al minuto 93.

Rafael Robayo celebra el gol del triunfo de Millonarios. Foto: Luis Ángel

Un gol agónico de Rafael Robayo le dio la victoria a Millonarios sobre Tolima en El Campín y corrigió los múltiples errores del equipo que por poco le cuestan hasta los tres puntos en Bogotá. El primero de ellos, encarar el partido con cinco volantes y un solo delantero, Andrés “Manga” Escobar, lo que de entrada le permitió al onceno pijao adelantar sus líneas y alejar cualquier peligro para su arquero Janer Serpa.

En medio del forcejeo en la media cancha llegó el primer error craso del central azul David Valencia, quien devolvió corto y apresuradamente un balón a Nicolás Vikonis, lo que le permitió a Tolima irse en ventaja con anotación de Harrison Otálvaro. Hasta el final de la primera etapa, esa pírrica ventaja del visitante convirtió el juego en un toma y dame en la mitad de la cancha sin apremios en los arcos y el desespero del local.

Para el segundo tiempo, el técnico de Millonarios replanteó el encuentro y le puso compañía a “Manga” Escobar en la delantera, inicialmente con Maximiliano Núñez y luego con Agudelo. Como se esperaba, Millonarios se fue encima del Tolima, sobre todo después de la expulsión de Nelson Tapias. Con desventaja en el marcador y en número de jugadores, el partido se volvió una herradura y el arquero Serpa se erigió como el baluarte del visitante.

Hasta que llegó el gol de “Manga” Escobar que empató el juego y alivió a la desesperada tribuna. Sin embargo, cuando Millonarios tenía plena opción de irse por la victoria, llegó el segundo error de David Valencia. En una acción atropellada se ganó la segunda amarilla y con ella la roja, con lo cual volvió a equilibrarse el juego. Luego salió lesionado “Manga” y entró Rafael Robayo, sin que se presagiaran movimientos que desequilibraran el juego.

Entonces llegó lo inesperado. El reloj marcaba el minuto 93, acababa de ser amonestado el delantero del Tolima Cristian Dájome por pérdida de tiempo. Cuando se esperaba el pitazo final, Serpa despejó mal un centro de Millonarios y de atrás llegó Robayo y con puntazo anidó el balón en el fondo de la red. Con esa anotación se acabó el partido y el local salvó los tres puntos que estaban embolatados por sus propios errores.

El técnico de Millonarios Rubén Israel argumentó que el planteamiento del primer tiempo obedeció al estudio de su rival y la forma como, en su criterio, debía encarar sus transiciones de medio campo al ataque. Además resaltó la forma como el equipo remontó el marcador, lo cual calificó como un fortalecimiento anímico para el plantel en el desarrollo del torneo. En su opinión, así pudo superar una situación inesperada que puso en ventaja a Tolima.

No obstante, entre la afición se notó el malestar por la funcionalidad del equipo, sobre todo en el primer tiempo. Por fortuna, el gol extremo de Robayo cambió los rostros en la tribuna. En la rueda de prensa, los interrogantes de los periodistas pusieron a Israel a explicar qué quiso hacer en el juego y, particularmente, frente a la soledad de “Manga” en el ataque, aseguró que él es un jugador que puede jugar de 9 o de extremo por sus condiciones.

Dos situaciones alteraron la normalidad del juego. Minutos antes de su inicio, una gresca entre hinchas azules y tolimenses, que tuvo que controlar la fuerza pública. Y al final del juego, un incidente verbal entre los bancos técnicos, según el estratega del Tolima, Alberto Gamero, provocado por alguno de los asistentes de Israel, quien lo mandó callar ante algún reclamo. Al final hubo caras largas, otras de júbilo. Millonarios llegó a 14 puntos y Tolima se quedó con seis. El líder es Junior con 16.