Lady Andrade volvió y podría devolverse

La delantera, que fue nominada al Balón de Oro del Mundial, está en la mira del Bayer Leverkusen y, si su lesión de rodilla no es grave, jugará profesionalmente en Alemania.

“Amarillo, azul y rojo, se me sale el corazón; amarillo, azul y rojo, Colombia es mi selección”. Ese cántico, que fue más bien un grito de batalla con el cual fueron doblegando rivales, el mismo escepticismo y terminó ubicándolas entre las mejores cuatro del mundo, las fue contagiando hasta el júbilo hecho salto.

Un solo círculo en tarima que ratificó la unión de la femenina juvenil colombiana, convocaba por última vez a las niñas que venían de hacer historia en Alemania y por eso a Lady Andrade se le olvidó que su rodilla derecha estaba inmovilizada y con demasiado esfuerzo gritó y brincó a la par de las que hasta este martes fueron sus compañeras.

La bogotana sintió dolor también, pero nada comparable con el que la invadió en el último minuto del partido contra las suecas, cuando la jueza coreana Eun Ah Hong la amonestó y al acumular dos amarillas, se perdió la semifinal contra las nigerianas.

“Aunque estábamos contentas por la victoria que nos permitía avanzar, no dormí esa noche porque sentía rabia, frustración, tristeza, de todo”, le contó a El Espectador a su regreso este martes al país la delantera nacional, quien encontraría más que un consuelo en cuestión de horas.

La jugadora de 18 años alcanzó a pensar que era una broma cuando le informaron que integraba el selecto grupo de 10 jugadoras aspirantes al Balón de Oro de adidas que distingue a la mejor del Mundial, pero al escucharlo del técnico Ricardo Rozo, “la satisfacción y el orgullo fueron muy grandes y en cierta forma ayudaron a superar la pena de no poder jugar el siguiente partido”.

Justamente por ausentarse de la semifinal perdió muchas posibilidades de pelear dicha distinción, tal y como se lo confió una “señora que hacía parte del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA, pero al final quedé de quinta y eso habla del buen papel que se hizo en Alemania”.

Del país europeo le gustó “su desarrollo, así no pudiéramos conocer mucho, pero la tranquilidad con que se vive allá se nota en cualquier esquina”. La comida, en cambio, “era medio desabrida, comimos mucha pasta y por eso lo primero que quiero comer en mi casa es una carne a la plancha”.

Deseo que su madre se encargaría de cumplirle, aunque probablemente deba saborear el menú alemán dentro de poco, ya que “el Bayer Leverkusen quiere contratarme y sería muy lindo poder jugar profesionalmente allá, porque se tienen otras garantías, como el estudio, un sueldo y muchas cosas más”.

El contrato debería estar firmado ya, pero el infortunio pareció acosar a Lady en el remate de la Copa, ya que después de superar la derrota con las nigerianas desde las gradas, en su reaparición frente a Corea por el tercer lugar del Mundial salió lesionada a 14 minutos del final.

“Dependiendo del resultado de la resonancia que me hagan (NdR: este miércoles le será practicada en Bogotá), la gente del Bayer decidirá si me contrata, aunque de acuerdo con la primera evaluación que me hizo el médico (Alexánder) Niño, sería algo mínimo del ligamento cruzado”, dijo Andrade ilusionada, mientras se quitaba el papel picado que fue una nube tricolor en el salón donde Pony Malta y la Federación le rindieron un merecido homenaje a la selección que le devolvió la esperanza al fútbol nacional.

Luego llegó el momento de la despedida en medio de abrazos, una que otra lágrima y promesas de reencuentro. Lady se fue cojeando, pero esperanzada en que pronto su rodilla derecha esté en perfectas condiciones y que la justicia a su talento llegue con un tiquete de regreso hacia Alemania.